Madrid - La siempre imprevisible crisis soberanista en Cataluña dio ayer otro giro sorprendente con la difusión de unos mensajes de texto en los que el exjefe del Gobierno regional Carles Puigdemont da por "acabado" el plan independentista con el que abrió un conflicto sin precedentes en España.
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Los mensajes enviados al exconsejero (ministro regional) Toni Comín y filtrados ayer por el canal Telecinco (foto) complican más el futuro político de Puigdemont y revelan su fustración después de que el Parlamento regional postergara el martes "sine die" la sesión para volver a investirlo como presidente.
"Volvemos a ver los últimos días de la Cataluña republicana. El plan de Moncloa triunfa", escribió en catalán Puigdemont, concediendo abiertamente su derrota y la victoria del Gobierno central de Mariano Rajoy. "Sólo espero que sea verdad que gracias a esto puedan salir todos de la cárcel, porque si no el ridículo histórico es histórico", agregó.
"Supongo que tienes claro que esto se ha acabado", le insistió a Comín. "Los nuestros nos han sacrificado. Al menos a mí. Vosotros seréis consejeros (espero y deseo), pero yo ya estoy sacrificado, tal y como sugería Tardà", siguió.
El expresidente catalán aludió así a las declaraciones del conocido diputado independentista Joan Tardà, que el pasado fin de semana consideró que, si era necesario, había que "sacrificar" a Puigdemont para destrabar la formación de Gobierno intentando hacer presidente regional a otra figura no imputada por la Justicia.
"Soy periodista y siempre he entendido que hay límites, como la intimidad, que nunca se deben violar", escribió en Twitter. "Soy humano y hay veces que también dudo. También soy el president y no me arrugaré ni me echaré atrás, por respeto, aprecio y compromiso con los ciudadanos y el país. ¡Seguimos!", prometió.
Puigdemont lleva tres meses prófugo en Bruselas y sería detenido si vuelve a España, donde es investigado por cinco delitos vinculados a su plan independentista. Su entorno apostaba por eso a que el Parlamento lo invistiera como presidente regional a distancia, pero la imposibilidad legal de hacerlo llevó a la suspensión de la sesión. Puigdemont envió por la noche un mensaje de video lamentando esa decisión y considerándose el único candidato posible a presidir el Gobierno catalán. "Mis intenciones permanecen intactas", aseguraba. A la misma hora, sin embargo, escribía en privado a Comín en un tono bien diferente.
"No sé lo que me queda de vida (espero que mucha), pero la dedicaré a poner en orden estos dos años y a proteger mi reputación", dice el último mensaje. "Me han hecho mucho daño con calumnias, rumores, mentiras que he aguantado por un objetivo común. Esto ahora ha caducado y me tocará dedicar mi vida a la defensa propia".
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