15 de abril 2010 - 00:00

Una parafernalia compleja y costosa

La prensa londinense lo definió como «el circo del billón de dólares». Cada uno de los 20 espectáculos que el Cirque du Soleil mantienen hoy en actividad, mueven grandes cifras de dinero. Al fin y al cabo se trata de un gigantesco emporio del entretenimiento que luego de 25 años de trayectoria sigue sorprendiendo con la audacia y creatividad de sus producciones, tanto en los show de gira como en los increíbles espectáculos que la compañía montó en espacios fijos (tal el caso de «O» en Las Vegas con su escenario acuático y surrealista).

Todo lo relacionado con Cirque du Soleil tiene algo de ciclópeo. He aquí algunos datos relacionados con «Quidam». Lleva once días (y más de 200 trabajadores) trasladar este show de una ciudad a otra con todas sus infraestructuras. Instalarlo en el lugar requiere otros siete días y sólo se necesitan dos días para desmontarlo completamente. El equipo que se instalará en Vicente López es totalmente autosuficiente en cuanto a energía eléctrica, pero depende del suministro de agua local y del sistema de telecomunicaciones disponible.

Las instalaciones del show ocupan un diámetro de 50 metros y comprenden 18 piezas de tela vinílica ignífuga manufacturada en Bordeaux, Francia. Su vida útil es de 10 años aproximadamente. La carpa principal costó 1.6 millones de dólares y es bueno que el público sepa, que su pico más alto soporta vientos de 120 km/h. Por más fuerte que sople la sudestada no se suspenderá la función.

Dejá tu comentario