- ámbito
- Edición Impresa
Una rebelión de aliados pone en jaque el futuro de Merkel
Si la pone en práctica, significaría el fin de la coalición de gobierno. La canciller alemana aboga por una resolución europea, pero sus socios se impacientan.
NEGOCIACIONES. La Canciller intentó sin éxito calmar los ánimos de la Unión Cristianosocial (CSU).
Asimismo, solicitó a los diputados de la CDU apoyo a su política de asilo. De acuerdo con información que circuló por la prensa, en una reunión extraordinaria la líder conservadora pidió confianza a los participantes hasta la cumbre de la UE, que se celebrará el 28 y 29 de junio en Bruselas, y donde se debatirá sobre una nueva política comunitaria migratoria.
La mandataria alemana ha abogado en todo momento por una solución europea, pero la CSU no quiere esperar tanto tiempo. "No se cree que se vaya a alcanzar una solución a nivel europeo en pocos días", explicó Dobrindt.
La tensión entre la mandataria y su aliado bávaro viene de lejos. Seehofer se convirtió en el principal crítico de la decisión de Merkel de permitir en 2015 el ingreso incontrolado en Alemania de refugiados de Medio Oriente y África.
De forma insistente, en su condición entonces de dirigente de la región a la que llegaron la mayoría de refugiados, Seehofer no dudó en censurar la gestión de Merkel en público de una manera humillante, incluso sin importarle que ella estuviera presente.
En las arduas negociaciones de Gobierno tras las elecciones generales del pasado mes de septiembre, Seehofer puso como condición para firmar el acuerdo entre conservadores y socialdemócratas que la importante cartera de Interior quedara en manos de la CSU, algo que auguraba ya futuras tensiones en el Ejecutivo.
Si Seehofer decide evitar la entrada de los refugiados en la frontera alemana de manera unilateral haciendo valer su poder como ministro de Interior, supondrá una declaración de guerra a Merkel.
Para aplicar esta medida no necesita el apoyo de la canciller alemana o del Ejecutivo. La Policía de Alemania debe actuar de acuerdo con las indicaciones del Ministerio de Interior, del que depende. Esta decisión supondría "de facto" para Merkel y su coalición el fin del Gobierno. Para evitar que actúe de manera unilateral, la canciller podría retirarle la confianza a Seehofer.
Merkel logró reeditar la coalición con la socialdemocracia en marzo e iniciar un cuarto mandato consecutivo seis meses después de las elecciones generales. La solución tardía debilitó su imagen de "dama de hierro" en Alemania y el extranjero y en momentos que la extrema derecha gana adeptos.
| Agencias AFP y DPA, y Ámbito Financiero |

Dejá tu comentario