15 de marzo 2011 - 00:00

Una rueda con nada para festejar

Una rueda con nada para festejar
La primera rueda de la semana no fue buena. Y no lo decimos sólo por el desastre ocurrido en Japón, sobre el cual todo lo que deberíamos expresar es que deseamos que lo antes posible las cosas vuelvan a la normalidad y que las víctimas puedan encontrar algún consuelo. En lugar de ir mejorando con el correr de los días, la situación en el mundo árabe parece ir empeorando. Buscando controlar la información, el Gobierno yemení expulsó ayer a cuatro periodistas extranjeros luego de que tres manifestantes fueran asesinados en una protesta (de la otra parte, un gobernador provincial y cuatro de sus guardaespaldas recibieron puñaladas); Arabia Saudita envió unos 1.000 soldados y la Unión de Emiratos Árabes, 500 policías a Bahréin a pedido del rey para controlar las manifestaciones, y Gadafi continuó recuperando posiciones que habían capturado los rebeldes, burlándose de hecho de la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (convocada para ver si declara o no una zona de exclusión aérea). Con este panorama no sorprende que el precio del petróleo se empinara un 0,51% a u$s 101,68 por barril y que el oro trepara a u$s 1.424,6 por onza, a pesar de que en promedio (índice CRB) los commodities perdieron un 0,36%. Se entiende, además, por qué el Dow bajó de la línea de los 12 mil, cerrando en 11.993,16 puntos (a las 13 llegó a perder un 1,22%, pero al cierre sólo un 0,43%) y por qué algunos inversores buscaron refugio en los bonos del Tesoro llevando la tasa de 10 años al 3,347% anual. En horas se reúne el FOMC, normalmente diríamos que no habría nada especial para esperar, pero con el actual panorama es preferible estar abierto a cualquier sorpresa. En este sentido, ayer el Banco de Japón duplicó su paquete para la recompra de títulos y triplicó el disponible para el sector bancario, a pesar de lo cual el Nikkei retrocedió un 6% (la peor rueda en más de dos años).

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