12 de julio 2010 - 00:00

Una semana muy corta

Una semana muy corta
El lunes, donde nuestro mercado trabajó con impresentables $ 5 millones de efectivo, no fue para tomarlo en serio. El viernes caímos en el feriado del 9 de Julio. Quedaron sólo tres ruedas verdaderas y en ellas aparecieron buenas señales de mercados del exterior, como para poder extraer buenos frutos del árbol general.

El sábado, nuestra Bolsa de Comercio llegó a sus aniversario número «156» -a quien le dedicamos los «cupones» del viernes- y el festejo, postergado en la práctica para la reunión del 27 de julio, encuentra al sistema en un estado vegetativo. Donde se llegan a ver ruedas paupérrimas en órdenes, o con volumen de máxima que ni llegan a los 10 millones de dólares, en promedio mensual. Pero, todavía queda la llama encendida para el juego en corto, alimentado casi en exclusividad por lo que suceda con los grandes centros de actuación. Europa obtuvo una semana de recuperación, extendida al viernes, el Dow Jones culminó con un sobrio 0,58%, aunque sumando. En tal caso, como lo describía nuestro colega de la columna respectiva, asentándose más en la simple «especulación» que en las buenas nuevas acerca de lo que sucede en la economía norteamericana. Nada avala que se trate de un sólido «cambio de tendencia» de fondo en los mercados de riesgo. Permanente exposición a ciertos repuntes, velozmente descremados por oferta que no titubea en sacar su ganancia. Falta todavía para que las sociedades deban mostrar públicamente sus balances al mes de junio y si bien tales datos poseen un peso relativo, cuando no hay densidad de negocios, resultan un vínculo exclusivo con la realidad de la economía local. Cada inicio semanal es una nueva «charada», a la que habrá que acertar. La Bolsa, un loto.

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