- ámbito
- Edición Impresa
Una tarea para el hogar menos (faltan otras)

Como siempre sucede, se alinearon diferentes intereses para cerrar la transacción. Del lado argentino, la necesidad de obtener inversiones y divisas. Del otro lado, oportunidades de negocios como Vaca Muerta, por ejemplo (una de las claves para obtener el apoyo de los Estados Unidos). Previamente se habían dado pasos que eran una condición "sine qua non" para llegar a esta jornada. El entendimiento con las empresas que habían obtenido un fallo a su favor en el CIADI, el tribunal del Banco Mundial, era un caso puntual. También, la normalización de la relación con el Fondo Monetario Internacional, con la puesta en marcha del nuevo índice de precios a nivel nacional en reemplazo del IPC tradicional, ya moribundo tras la intervención de Guillermo Moreno. Axel Kicillof comunicó a Cristina de Kirchner la semana pasada en el sanatorio Otamendi y luego en Casa de Gobierno los avances en las negociaciones. Actuó en realidad de mensajero ya que las negociaciones fueron cerradas por Hernán Lorenzino y Adrián Cosentino, exministro y exsecretario de Finanzas, respectivamente. Paradojas del organigrama oficial: quien era subalterno, Kicillof, ahora firma y anuncia un acuerdo realizado por su exjefe, ahora en un escalón inferior. El actual ministro entrará hoy en la sede del Club de París en Rue de Bercy y propondrá el esquema de pagos a los acreedores. Tras idas y vueltas (ver cuadro adjunto), se definirá un entendimiento que otras fuentes consultadas por este diario estimaron en poco más de u$s 6.000 millones (lo que de confirmarse significaría un importante alivio por intereses y punitorios del orden de los 4.000 millones de dólares).
El impacto en mercados de este eventual anuncio sería positivo para las paridades de los papeles argentinos. Como ya fue varias veces anunciado este intento de acordar con el Club de París, hubo mucha desconfianza sobre que finalmente el Gobierno pudiera levantar el default con los países acreedores. El lobo vino en esta ocasión. De esta manera, el Gobierno podrá tachar de la tarea para el hogar este ítem, tal como hiciera con el CIADI y el nuevo índice de precios como lo requería el FMI. En las próximas jornadas en paralelo se sumará la firma del acuerdo para compensar a Repsol por la expropiación en YPF. Quedarán por delante cruzadas más complejas, como el juicio de los fondos buitre en Nueva York. También una negociación que es más interna y que es la que motoriza el despegue del dólar en la plaza informal: el incremento del rojo fiscal, que obliga a imprimir billetes al BCRA para financiar al Tesoro. Hasta ahora hubo tibios avances en este sentido, y la meta es simplemente llegar de la mejor manera a marzo, con la aparición de las divisas de una cosecha de soja que hasta ahora promete ser alentadora. Dependerá del clima. Habrá que practicar la danza de la lluvia para este peligroso frente cambiario.


Dejá tu comentario