27 de julio 2015 - 00:00

Una tormenta perfecta

Una tormenta perfecta
 Para poner en perspectiva la baja que acaba de sufrir el Merval la semana pasada (-11,91%), basta decir que ésta es la tercer mayor caída de la cartera desde 2009 o que desde 1996 tuvimos sólo 10 bajas iguales o mayores (=>) a la actual, en un total de 1.008 semanas (menos del 1%). Para algunos lo sucedido fue un "ajuste técnico". Subas como la que precedieron a la baja última (>14,6% en 7 semanas) son relativamente frecuentes, contabilizando 170 desde 1996, promediando la semana posterior una suba del 0,99%, con bajas => a la reciente en 3 oportunidades. Por otro lado, de las 10 bajas semanales => a la actual, sólo dos son precedidas por subas de más del 10% en las siete semanas previas, perdiendo un mes más tarde 0,4% frente a una suba de 2,4% para todas estas bajas o 1,82% para cuatro semanas cualesquiera. "Per se", la suba previa a la baja de la semana pasada no sería anormal, la baja podría serlo, ésta no obedecería a una cuestión "sobrerreactiva" y no podemos descartar que cualquier recuperación posterior sea "acotada" (la variación para cuatro semanas cualquiera desde 1996 promedia 1,82%). Para otros, mirando Petrobras Brasil (la "estrellada" de la semana, -16,2%), el derrumbe se vinculó al 5,56% que perdió el precio del petróleo (WTI) pero la verdad es que mientras el promedio simple de las petroleras cedió 7,3, los bancos resignaron 15,5% (Macro estuvo a un décimo de la brasileña), las eléctricas 14,4% y los metales 11,4%. Otros apuntan a la elección del domingo 19, pero el Merval anotó cinco bajas en seis ruedas y el malhumor fue aumentando a lo largo de la semana (el viernes cedió 6,2% a 10.904,07 puntos), lo que habla de factores "crecientes". La contracara de todo esto es otro activo que subió 2% en la semana, a pesar de los ingentes esfuerzos del Gobierno para frenarlo. Si busca explicaciones, que expliquen los dos sucesos.

Dejá tu comentario