3 de septiembre 2009 - 00:00

Uribe quedó a un paso de pelear por re-reelección

Uribe quedó a un paso de pelear por re-reelección
 Bogotá - La Cámara de Representantes (diputados) de Colombia aprobó anteanoche, por 85 votos a favor y 5 en contra, la convocatoria a un referendo que habilite la posibilidad de una segunda reelección del actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Si bien el mandatario ganó una decisiva batalla política con la aprobación legislativa del plebiscito, aún debe sortear un gran obstáculo en la Corte Constitucional, con el cual podría tropezar.

Para que el referendo fuera aprobado eran necesarios como mínimo 84 votos de los 162 de la Cámara baja, por lo que el oficialismo obtuvo uno más de los necesarios, tras semanas de acalorado debate y acusaciones de compra de votos. Fracciones opositoras del Partido Liberal (centro) y el Polo Democrático (izquierda), así como el oficialista Cambio Radical, que se opone a la reelección, se retiraron de la votación del cuerpo como símbolo de protesta.

La aprobación del texto entrará ahora en una batalla judicial y mantendrá el escenario político prácticamente paralizado.

El texto del referendo que aprobó anteayer la Cámara baja, previamente autorizado por el Senado, debe ser firmado por Uribe y luego sometido a un riguroso examen de legalidad por la Corte Constitucional, que puede aprobarlo o rechazarlo por posibles irregularidades en su trámite.

«Es muy difícil, pero no imposible, que la Corte apruebe el referendo», sostuvo la ex magistrada de ese tribunal y experta en asuntos constitucionales Clara Inés Vargas.

Si el tribunal declara legal el referendo, el Gobierno podrá convocarlo, pero aún deberá contar con la participación de un 25% de los electores -más de 7 millones de personas- que en las urnas decidirán si lo aprueban o rechazan. La alta popularidad de Uribe permite prever que el mandatario conseguirá el objetivo en lo que del apoyo mayoritario depende.

Dirigentes de la oposición centran sus esperanzas en que el tribunal analice jurídicamente el trámite de la iniciativa y la declare ilegal, una decisión que impediría a Uribe extender su mandato hasta 2014, pese a una imagen positiva del orden del 70%. En ese caso, el candidato oficialista será el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos.

Para el opositor Partido Liberal hay al menos 15 vicios de trámite que hacen inconstitucional el referendo reeleccionista, que se iniciaron -según esa formación- en las inconsistencias que tuvo la financiación de la recolección de firmas que avalan la propuesta.

En esta misma línea, la legisladora liberal Gema López aseguró que «si la Corte actúa de acuerdo con la Constitución y la ley, encontrará toda la cantidad de anomalías e irregularidades».

Similar fue el descontento del diputado liberal Guillermo Rivera, quien explicó: «No creemos que sea malo que el pueblo colombiano decida; lo que creemos es que para el propio pueblo colombiano es inconveniente que una persona se perpetúe en el poder, porque eso termina de romper los equilibrios institucionales que ya se empezaron a romper desde la reelección de 2006».

Además del examen jurídico, el referendo tiene en su contra el tiempo, debido a que -si se aprueba- deberá ser convocado y votado antes de la elección presidencial de mayo de 2010.

Ante la posibilidad de que el presidente Uribe sea reelegido, algunos sectores de oposición, como el Polo Democrático Alternativo, ven una amenaza para la democracia del país.

«Esto que está ocurriendo es una articulación entre la política y el crimen, y no es nuevo, viene desde hace décadas, sólo que esta vez no es cualquier ley, sino lo que estamos observando es la configuración de una dictadura en Colombia», expresó sobre el tema el senador Gustavo Petro. El dirigente acusó al oficialismo de comprar votos para que se apruebe el plebiscito, aunque no dio pruebas. Ya en 2004, el primer proceso de reforma para la primera reelección de Uribe motivó que tres legisladores fueran presos por haber recibido sobornos y dádivas, y el martes le tocó el turno al senador conservador Alirio Villamizar, por motivos probablemente similares.

Totalmente opuesta fue la visión del oficialismo desde donde emanaron voces triunfalistas, como la del ministro de Interior y de Justicia, Fabio Valencia, quien lideró la ofensiva para que en el Congreso fuera avalado el proyecto.

Agencias ANSA, EFE, DPA, Reuters y AFP

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