26 de junio 2009 - 00:00

Vale todo por un trabajo: graduados extreman recursos

Vale todo por un trabajo: graduados extreman recursos
Boston - Ante las peores perspectivas laborales en décadas, los estudiantes que están a punto de graduarse en las universidades de Estados Unidos dicen estar dispuestos a hacer cualquier cosa por trabajar. Algunos están aceptando pasantías sin honorarios, documentando en blogs sus problemas, postulándose para organizaciones sin fines de lucro, en vez de buscar empleos en el lucrativo sector privado o incluso mudándose a la casa de sus padres.

Mike Rubino estudió relaciones públicas en la Universidad de Boston. Nunca había considerado dedicarse a la docencia, pero la crisis económica acompañó la llegada de su último año de grado y cambió de parecer. Después de ver a sus compañeros pelearse por el limitado fondo de trabajos, Rubino envió su currículum a «Enseña por Estados Unidos», un programa de la organización sin fines de lucro AmeriCorps que recluta graduados para enseñar durante dos años en escuelas públicas de zonas pobres urbanas o rurales. Obtuvo el puesto un mes antes de recibirse. «Me di cuenta de lo afortunado que era por tener dos años de sueldo garantizado», indicó.

Sólo un 43% de los empleadores consultados en una encuesta realizada en el sitio Career- Builder.com tiene intención de contratar a nuevos graduados universitarios este año, una caída muy seria al compararse con el 56% de 2008 y el 79% de 2007.

El sitio web encuestó a unos 2.500 gerentes de personal y encargados de recursos humanos desde el 20 de febrero hasta el 11 de marzo. El estudio también arrojó que uno de cada cinco empleadores planea reducir los salarios iniciales para los recién graduados respecto de su nivel del año pasado.

«Muchos estudiantes piensan: 'puede que ahora no consiga el empleo que quiero de modo que bien podría hacer esto y dejar ese otro trabajo en suspenso'», dijo Dick Leger, director de la oficina de servicios profesionales de la Universidad de Boston.

Rubino no es el único. Más de 35.000 personas se postularon para empleos de Teach for America este año, un aumento del 42% respecto del año anterior, indicó la portavoz del programa, Kerci Marcello Stroud. Incluso se ofrecieron graduados de las mejores escuelas del país. Un 11% de los estudiantes de último año de universidades como Harvard y Yale se postularon para el programa.

A nivel nacional, cerca del 20% de los estudiantes universitarios en su último año que aplicaron para un trabajo este año lo han conseguido, según la Asociación Nacional de Universidades y Empleadores. Eso representa una caída del 30% en relación con el número de hace tan sólo dos años, cuando más de la mitad de los que postulaba para un empleo lo conseguía para cuando se graduaba.

Carrie Bien, egresada en periodismo de la universidad de Missouri, adoptó una innovadora actitud ante el desempleo juvenil documentando sus intentos de conseguir trabajo en su blog «Los últimos 30 días», que pone de relieve un gran cambio de expectativas entre muchos estudiantes que se están por graduar. «He aceptado el hecho que cuando salga de la universidad, no importa cuánto me haya esforzado en los primeros años, no voy a conseguir el trabajo de mis sueños», escribió. Sin embargo, el blog le proporciona una plataforma para exhibir sus destrezas como escritora para posibles empleadores en su campo de elección: comunicaciones corporativas y relaciones públicas. «No sólo puedo presentar una muestra escrita sino que puedo dar este blog para que vean que es en tiempo real y actualizado regularmente», sostuvo en una entrevista.

El alicaído mercado de trabajo hizo que hasta las pasantías ad honorem luzcan más atractivas, dándoles a los graduados la posibilidad de forjar contactos que puedan traducirse en buenos empleos cuando mejore la economía. «Les permite poner un pie adentro, los ayuda a contactarse y les permite ver si existe una oportunidad para trabajar de forma más permanente dentro de esa organización», señaló Jennifer Grasz, quien conduce la encuesta laboral de CareerBuilder.

Si las crisis del pasado son buenos referentes, la recesión podría infligir daños a largo plazo a las carreras, según una investigación de Lisa Kahn, de la universidad Yale, quien estudió los efectos de recesiones sobre el salario y las posibilidades laborales para recién graduados. Para cada punto porcentual de aumento en el índice de desempleo, los que se graduaron en la recesión de comienzos de la década del 80 en Estados Unidos ganaban en su primer año después de graduados entre el 7% y el 8% menos que trabajadores comparables que se graduaron cuando la economía estaba mejor. Y los de la era de la recesión ganaban del 4% a al 5% menos al término de su décimo segundo año después de recibidos, y el 2% menos después de su decimoctavo año.

Agencia Reuters

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