24 de octubre 2011 - 00:00

Valiosas muestras de Battistelli, Inés Tapia Vera y Víctor Fernández

«Dádiva» es una muestra que según el escultor y ceramista santafesino Leo Battistelli es el resultado de un continuo fluir entre Brasil y Argentina. Las xilografías de María Inés Tapia Vera son complejas en su realización, alcanzan gran maestría en la combinación del excelente dibujo y la técnica.
«Dádiva» es una muestra que según el escultor y ceramista santafesino Leo Battistelli es el resultado de un continuo fluir entre Brasil y Argentina. Las xilografías de María Inés Tapia Vera son complejas en su realización, alcanzan gran maestría en la combinación del excelente dibujo y la técnica.
Leo Battistelli (Rosario, 1972), estudió Bellas Artes en la Universidad Nacional de su ciudad natal y cerámica en el taller del gran maestro escultor y ceramista santafesino Leo Tavella. Desde 2007 vive en Brasil donde produce los actuales trabajos que exhibe en G.C. Arte (Esmeralda 978).

«Dádiva», título de la muestra, es según sus palabras, el resultado de un continuo fluir entre Brasil y Argentina. Los libros «Mitológicas» de Claude Lévi-Strauss y «Mitología dos Orixas» de Reginaldo Prandi y leyendas orales constituyen parte de la inspiración de estas obras realizadas en porcelana.

Sus obras se caracterizan por el blanco purísimo, inmaculado, recordamos una mesa que servía de soporte a instrumentos alquímicos basados en dibujos del 1500, porcelana esmaltada que contenían hierbas medicinales inmersos en alcohol etílico, o una figura, «Nado», sobre un soporte de madera o «Destilado de Belleza» que aquí se exhibe, porcelana y sulfatos, dos recipientes prístinos de los que fluyen hojas blancas.

Pero se produce un viraje al color, azul del mar, rojo sangre, amarillo vibrante, quizás influenciado por su nuevo hábitat, su contacto con tanta cultura ritual y la transformación que como ser humano experimenta.

Ese ritual está en la primera obra que se ve al entrar a la galería, un inmenso collar desde el techo al piso en cuentas de colores como los que usan los orixás, divinidades creadas por un único Dios, Olorun, a quienes les corresponden puntos diferentes dentro de las fuerzas de la naturaleza.

Otra obra que llama la atención es una figura de hombre, a la manera de un sembrador que arroja una lluvia de fragmentos de porcelana que se esparcen por el piso. Otras formas, como estrellas de mar o pedazos de tela, en este caso, es extraordinaria la ductilidad con la que trabaja la porcelana.

Magia, alquimia, fusión, un diálogo con una nueva cultura, un nuevo paisaje, una dádiva a los dioses, subyacen en las bellísimas obras de este artista sensible.

Clausura a fines de octubre.

Xilografías

María Inés Tapia Vera, actualmente docente adjunta en las cátedras de Dibujo y Grabado del IUNA, ha recibido importantes distinciones entre becas y Grandes Premios como el de Grabado del Salón Manuel Belgrano y el Primer Premio Adquisición del Salón Nacional de Artes Visuales 2010.

Discípula y ayudante de la gran Aída Carballo, educada en el rigor de una disciplina integradora, exhibe actualmente una importante serie de grabados en Galería Vermeer (Suipacha 1168).

Sus xilografías iluminadas de gran formato son complejas en su realización, alcanzan gran maestría en la combinación del excelente dibujo y la técnica. Las imágenes de chicas adolescentes, con vestimenta muy actual, pensativas, lánguidas, ingenuas, posan o son sorprendidas en gestos personales con fondos decorativos muy elaborados y en algunos casos, con la siempre perturbadora y misteriosa presencia de un gato.

Una atmósfera singular impregna los cuadros de Tapia Vera, de «serenidad» según Patricia Rizzo, autora del texto introductorio. Y el carácter reflexivo de la artista se transfiere al contemplador que queda tan inmóvil, absorto y atento como los personajes que habitan sus cuadros.

Cierra el 11 de noviembre.

«Roma ante Romulum fuit» (Roma existía antes de Rómulo), exposición que Víctor Fernández realiza en la Sala Abraham Vigo del Centro Cultural de la Cooperación (Av. Corrientes 1543) tiene su origen en bocetos y fotografías tomadas durante sus visitas al Coliseo y Foro romanos.

La imagen de un noticiero de TV que registraba una sesión en nuestra Cámara de Diputados fue disparadora de esta serie en la que Fernández establece un paralelo entre esos momentos históricos de glorias y tragedias con la actualidad.

Las ruinas del Imperio Romano y los sucesos de Wall Street así como un grabado del siglo XVII que registra los cálculos para que entraran más esclavos en los barcos, no puede dejar de asociarse con las olas inmigratorias que llegan o no, por ejemplo, a las Islas Canarias.

«Mare Nostrum» (Nuestro mar), «Nimium ne crede colori» (No creas en los colores), «Ludimus ut vivimus» (Se juega como se vive), frases latinas de gran actualidad, multitudes abigarradas en el Coliseo en llamas o en ruinas tratando de escapar constituyen esta serie en las que como señala el artista «las pinturas existen antes de ser pintadas», es decir, son procesadas a través de sus vivencias y recuerdos. Una imagen que remite a la antigüedad, de connotaciones contemporáneas.

Clausura el 27 de octubre

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