Vampiro que habla no muerde

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«Eclipse» (The Twilight Saga: eclipse, EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: D. Slade. Int.: K. Stewart, R. Pattinson, B. Burke, A. Greene, T. Lautner, D. Fanning.

En el cine, la saga de «Crepúsculo» empeora con cada nueva entrega. Esta «Eclipse» probablemente sea la película de vampiros y hombres lobos más hablada de todos los tiempos. Y esto es mucho decir, teniendo en cuenta lo discursiva que era la película anterior, «Luna nueva», donde los personajes aunque sea viajaban a Europa a encontrarse con una raza de vampiros ancestrales y especialmente malvados.

Esta vez no ocurre nada durante casi una hora y media de película, sólo palabras y más palabras pronunciadas por la pobre chica que quiere que la muerdan pero sigue virgen. La historia ahora trae a unos vampiros desconocidos que se vuelven una amenaza desde la ciudad de Seattle; peligro en ciernes -del que casi no se ve nada, sólo se habla al respecto, como todo en este film- que provoca una alianza entre los vampiros civilizados y hombres lobos buena onda con aborígenes del pueblo montañés donde transcurre toda la acción de la saga.

Durante largos, eternos actos íntegros de la película se viene anunciando una gran batalla de niveles épicos entre esta alianza local y los vampiros externos. Finalmentte, cuando llega, no vale casi nada ni en términos de acción, ni de suspenso, ni mucho menos para volver interesante una historia tan estirada e insulsa.

Historia que pese a todos los millones recaudados no ha incorporado nada de estas ganancias en algún despliegue de producción superior a lo ya visto, al punto de que durante la larga perorata sobre la batalla que vendrá, apela a flashbacks de época que dilatan aún más la acción, y que pese a estar ambientados en tiempos antiguos -algunos que podrían haber dado algún atractivo, como la Guerra de Secesión- se cuidan en no presentar situaciones con más de dos o tres actores como para no aumentar los costos.

Lo peor de todo es que el folletín podría haber teminado en ua boda digna de una telenovela. Quizá no hubiera sido lo más original pero al menos aportaría algo en algún sentido, ya que no lo hace en el del terror o el suspenso. Pero ni siquiera eso se puede rescatar de este producto que sólo asusta de aburrimiento.

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