9 de agosto 2010 - 00:00

Vélez le hizo precio a Independiente

Santiago Silva festeja su gol, el que le sirvió a Vélez quedarse con los primeros tres puntos del Apertura 2010. El goleador tiró chupetines a su platea en el festejo...
Santiago Silva festeja su gol, el que le sirvió a Vélez quedarse con los primeros tres puntos del Apertura 2010. El goleador tiró chupetines a su platea en el festejo...
Con sólo repasar las formaciones, se podía percibir desigualdad en el cara a cara entre Vélez e Independiente. En el Fortín sólo aparecía una cara nueva, Augusto Fernández, el ex River proveniente de St. Ettienne francés; en el otro lado, con camisetas rojas, aparecían cuatro de los refuerzos. Suficiente diferencia. Si Gareca y su Vélez hacen de lo colectivo un arma letal, jugar ante un equipo con tanto trabajo era una posibilidad para nada despreciable.

En todo el partido no se recuerda una situación de peligro claro que haya tenido que sobrepasar Barovero en el arco local y sin embargo, uno debe apelar a la libreta para poder enumerar la cantidad de situaciones que generó Vélez, vía Juan Manuel Martínez (de los buenos delanteros argentinos, probablemente el de menos marketing), Maxi Moralez o el mismo Santiago Silva. Con tanta superioridad, no es un buen síntoma descubrir que tardó más de media hora para abrir el marcador. Corrida por la izquierda de Maxi, imparable toda la noche por el lado de Vallez y Cabrera, y el centro preciso encontró la amplia frente de Silva para continuar con su costumbre de hacerle goles a Independiente. 1 a 0, ampliamente justificado.

El complemento bajó la intensidad, pero no ayudó en nada al debut del Dany Garnero en el banco del rojo. Apenas dos tiros por arriba del travesaño, uno de Pellerano, otro de Silvera, aparecen como pocos justificativos para aspirar a un empate.

Vélez, sin embargo, dio muestras también de la categoría del plantel. Entró Cristaldo (en lugar de Moralez, que sufrió un golpe en su rodilla) y siguió aportando peligro para terminar convirtiendo a Adrián Gabbarini en la figura del visitante.

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