Venecia: aplausos a Pierce Brosnan y abucheos a Malick

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Venecia - El director estadounidense Terrence Malick se llevó ayer los primeros abucheos del certamen por «To The Wonder», una historia de amor que no ha sintonizado con la crítica como sí lo ha hecho tratando el mismo tema la danesa Susanne Bier en «Love is All You Need». El nuevo trabajo de Malick, tras haber recogido la Palma de Oro el año pasado en Cannes por «El árbol de la vida», insiste en esas imágenes rodadas al atardercer o a primera hora de la mañana, así como en la constante de hacer de la naturaleza parte del metraje. Sin embargo, las acompaña dna historia consistente. Ben Affleck da vida a un hombre de pocas palabras que se enamora en París de una francesa (Olga Kurylenko), madre soltera. Ella se marcha a EE.UU. a vivir con él. Rachel McAdams encarna a la mujer en el pasado que amó Affleck, mientras que el español Javier Bardem es un cura a la búsqueda de una manifestación del amor de Dios.

«El amor es lo más misterioso del mundo», filosofó la productora Sarah Green, intentando explicar la película ante los periodistas. Kurylenko, única actriz que representaba a la película en Venecia (no fueron ni Affleck, ni McAdams, ni Bardem ni el mismo Malick, de quien se sigue diciendo que es «tímido») agregó: «se trata de «dos personas que se aman profunda y apasionadamente, pero que no pueden vivir juntas. Es mejor que vivan separados. Es por ello que se refuerza su amor. La separación no significa que muere el amor. La gente se separa por múltiples razones», insistió, sin persuadir por ello a la prensa de que la película era mejor.

A quien sí se vio muy sonriente por el aplauso recibido fue a la directora danesa Susanne Bier («Italiano para principiantes»), que alegró la mañana con una pequeña historia sobre las segundas oportunidades que da la vida en «Love is All You Need», mostrada fuera de la competición. La danesa Trine Dyrholm da vida a una mujer que se recupera de un cáncer y acude a Italia para la boda de su hija. Allí conoce al padre de su futuro yerno (Pierce Brosnan), un hombre de negocios que descuida a su familia. «Se trata de una historia de amor con una fuerte traza cómica», indicó la directora. Brosnan, a quien le llovieron los piropos, comentó que fue fácil empatizar con su personaje, que pierde a su esposa de forma trágica. «Hay elementos con los que me podía identificar», señaló el actor tras recordar que su esposa falleció de cáncer.

El sábado, en tanto, quien se consagró fue Joaquin Phoenix, a quien muchos ya le auguran el premio al mejor actor en Venecia (y el año próximo el Oscar) por «The Master» (El Maestro), la película de Paul Thomas Anderson que se presentó a concurso. Este drama ha sido recibido con el más sólido aplauso que se haya escuchado hasta el momento en Venecia. Pero la principal razón de ese reconocimiento ha sido el trabajo de Phoenix, un hombre sin familia, atormentado por su pasado y los años en la Segunda Guerra Mundial que se une al «Maestro», interpretado por Philip Seymour Hoffman).

Ambientada en los años 50, el film ha sido descrito como una libre interpretación de los orígenes de la «Cienciología», admitida como religión en algunos países pero directamente tachada de secta en muchos otros. Anderson explicó en rueda de prensa que para su película le sirvió de inspiración los primeros pasos de la «Dianética» y precisó que no «conoce mucho la Cienciología» en la actualidad, a la que están adscritos varios famosos de Hollywood, entre ellos Tom Cruise.

Al ser preguntado sobre si a Cruise no le había gustado la película, Anderson replicó que se la había mostrado, que ambos siguen siendo amigos (hicieron juntos «Magnolia») y que no iba a hacer pública su opinión. «Queda entre nosotros», dijo eluidendo el tema.

El film traza el retrato del fundador de una nueva pseudoreligión con ayuda de su esposa (Amy Adams) y la relación que establece con uno uno de sus pupilos (Phoenix). Se destacó que las virtudes no residen tanto en caricaturizar a su fundador ni mostrar los aspectos más críticos, como la fortuna amasada con las donaciones de los integrantes, sino en abordar la relación entre los dos protagonistas, exponiendo sutilmente algunos puntos débiles del fundador, pero sobre todo dejando concluir al espectador, sin guiarlo, que está ante un charlatán, un hombre dotado de oratoria capaz de embaucar a quien le cree.

Anderson comentó que en esta película ha buscado «contar la historia de amor entre dos hombres». Hoffman lo apoyó señalando: «Ellos sienten algo mutuamente y se reconocen mutuamente. Los dos son salvajes, bestias». Phoenix, el más elogiado de todos, ha pasado unos años alejado del circuito cinematográfico por decisión propia, pero parece que tiene la intención de seguir delante de la pantalla ya que participará en el próximo proyecto de Charlie Kaufman y Spike Jonze y repetirá con James Gray («Two Lovers»).

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