9 de enero 2018 - 00:00

Venezuela cerró 2017 con una hiperinflación de 2.600% y se encamina al 10.000% en 2018

Así lo anunció la Asamblea Nacional, de mayoría opositora y neutralizada por el chavismo, debido a la ausencia total de datos oficiales.

AGOBIO. La carestía y la escasez de productos básicos convierte en un calvario la vida cotidiana de los venezolanos.
AGOBIO. La carestía y la escasez de productos básicos convierte en un calvario la vida cotidiana de los venezolanos.
Caracas - Venezuela cerró el año 2017 con una inflación acumulada del 2.616% y una caída del Producto Bruto Interno del 15%, según cifras reveladas ayer por la Asamblea Nacional (parlamento).

"No hay aumento de salarios que pueda combatir esta situación", dijo durante la presentación Rafael Guzmán, de la Comisión de Finanzas de la AN, el único poder del Estado en manos de la oposición, en alusión a los constantes aumentos del sueldo mínimo con los que el Gobierno de Nicolás Maduro trata de contrarrestar la explosión de precios. "Somos el único país en hiperinflación del mundo", afirmó el diputado opositor, que cifró en 85% la inflación de diciembre último.

El parlamento venezolano es la única institución oficial que publica cifras de inflación, después de que el Banco Central dejara de ofrecer números sobre este y otros indicadores económicos en 2015 por decisión del régimen.

Durante la rueda de prensa, el presidente de la Comisión de Finanzas, José Guerra, explicó que la inflación se desbocó por "la impresión de dinero del Banco Central de Venezuela (BCV) para financiar el déficit del Gobierno".

"El 70% del déficit del Gobierno venezolano para 2017 fue financiado con impresión de dinero", dijo Guerra, que agregó: "La inflación es distinta a la hiperinflación porque la inflación dentro de todo es normal. Una hiperinflación es insoportable. Es la ruina de un país".

Según el diputado Guerra -economista de profesión y con una larga trayectoria en el Banco Central- "estamos hablando de un inflación que puede pasar del 10.000% si el BCV sigue financiando al Gobierno".

Por su parte, el diputado Guzmán se refirió a la caída libre del bolívar respecto del dólar en el mercado paralelo como una de las causas de que los precios crezcan a diario en el país caribeño, y atribuyó al control de cambio impuesto por el chavismo desde 2003 como la causa de esta depreciación.

"El Gobierno mantiene control de cambio, es decir sigue entregando dólares a un grupito para que ese grupito siga metiendo esos dólares en el mercado negro: mientras exista control de cambio va a existir mercado negro", dijo Guzmán.

En virtud de ese esquema, el Gobierno venezolano venía adjudicando dólares a empresas del sector privado a una tasa preferencial muy por debajo del valor de la moneda estadounidense en el mercado libre, que es ilegal en Venezuela.

Los críticos de este sistema lo denuncian como una fuente de corrupción, que permite a quienes obtienen dólares del Estado a tasa preferencial revenderlos en el mercado paralelo y hacer grandes negocios.

Sumido en graves dificultades financieras, el Gobierno venezolano no adjudica dólares ni ninguna otra divisa desde agosto pasado, lo que ha redoblado la presión sobre el precio del dólar en el mercado paralelo.

Ante la falta de dólares, muchos empresarios acuden al mercado negro para operar sus negocios, disparando los precios de los bienes y servicios.

Según Guerra, el BCV debe "parar la impresión de dinero inorgánico" y el gobierno "refinanciar la deuda externa", estimada en unos 150.000 millones de dólares.

Venezuela y la petrolera estatal PDVSA han sido declaradas en default por retrasos con varios pagos de capital e intereses de deuda.

Agencias EFE, ANSA y AFP