La caída de los precios del barril de crudo a cerca de mínimos de cuatro años sorprende al país en momentos en que debe hacer frente a millonarios pagos de bonos e intereses, justo cuando su economía sufre un estancamiento.
Como nueve de cada 10 dólares que entran a Venezuela vienen del sector petrolero, el mercado ha temido un posible default de deuda. Pero a principios de mes el país pagó 1.560 millones de dólares de deuda de sus bonos Global 2014, y el presidente Nicolás Maduro aseguró que tiene recursos suficientes para los otros compromisos de este año y el próximo.
Durante la presentación del proyecto de ley del presupuesto para el año que viene, Marco reiteró ante los legisladores que la nación no tendrá inconveniente en honrar sus vencimientos de bonos, incluyendo uno de 3.000 millones de dólares de la petrolera estatal PDVSA que vencen en una semana.
"(Venezuela) mantiene y mantendrá un récord impecable en los pagos de sus compromisos de deuda, honrando siempre sus compromisos adquiridos a nivel nacional e internacional", dijo el ministro.
El país cuenta con poco menos de 20.000 millones de dólares de reservas en sus arcas, según el Banco Central. Y pese al nerviosismo del mercado, la mayoría de los analistas de Wall Street cree que hay pocas señales que apunten a un default.
Pero también aseguran que las turbulencias en los precios del petróleo muestran que Venezuela necesita hacer ajustes económicos rápidamente, como por ejemplo, elevar el precio de la nafta más barata del mundo, un subsidio que le cuesta al Gobierno unos 12.000 millones de dólares anuales.
"Por cada dólar de caída en los precios del petróleo, se estima que Venezuela pierde 770 millones de dólares en ingresos netos", dijo Bank of America en un reporte a clientes. "Un descenso de 15 dólares en el precio del petróleo implicaría una disminución de 11.500 millones de dólares en ingresos".
La caída en los precios del crudo y las obligaciones de deuda de unos 10.000 millones de dólares -entre PDVSA y la república- en cada uno de los próximos tres años agregan presión sobre Maduro para promulgar las postergadas reformas económicas, aseguran los analistas.
Sin embargo, muchos creen que el mandatario seguirá dilatando las medidas impopulares debido a las cercanas y vitales elecciones parlamentarias, en momentos en que su popularidad cayó al 30,2 por ciento.
Aunque los especialistas han recomendado unificar las tres tasas de cambio oficiales, el proyecto de presupuesto presentado por el Gobierno muestra que tiene planeado seguir con su esquema y con un tipo de cambio preferencial de 6,3 bolívares por dólar. Además, la propuesta pronostica un crecimiento de la economía del 3% y una inflación de entre el 25 y el 30% para el próximo año.
Las estimaciones presupuestarias de Venezuela para el PBI y el comportamiento de los precios suelen ser muy optimistas. Por ejemplo, este año la inflación anual ya se ubica en más del doble de lo previsto en el presupuesto y aunque entonces se pronosticó una expansión económica del 4% para 2014, los especialistas creen que Venezuela ya entró en recesión mientras las cifras oficiales del PBI no llegan.
| Agencia Reuters |


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