Como había trascendido el fin de semana, Verizon pagará u$s 58.900 millones en efectivo -financiados gracias a un acuerdo con los bancos JP Morgan, Morgan Stanley, Bank of America y Barclays-, u$s 60.200 millones en acciones y un monto adicional de u$s 11.000 millones provenientes de transacciones más pequeñas.
Todavía debe recibir el apoyo de los accionistas, así como de las autoridades de regulación, y, de seguir el camino previsto, la operación debería quedar finalizada "en el primer trimestre de 2014", indicaron las telefónicas.
Con esta compra, el operador Verizon obtiene el control total de su filial de telefonía móvil, número uno del sector en Estados Unidos.
Eso le permitirá "estar mejor adaptado para aprovechar la dinámica de competencia del mercado y para capitalizar la evolución constante de la demanda de los consumidores por servicios móviles, de video y banda ancha", destacó la firma.
Aunque Vodafone perderá su mejor activo, obtendrá una fuerte suma que podrá utilizar para premiar a sus inversores e impulsar sus operaciones en Europa, que están bajo presión por la recesión y una fuerte regu-lación.
Accionistas
El grupo británico entregará un 71% de lo recaudado en la operación a sus accionistas, quienes recibirán todas las acciones y u$s 23.900 millones en efectivo, una vez que el acuerdo sea finalizado.
Verizon buscó varias veces a lo largo de los años la compra de su socio, pero el precio del pacto era un obstáculo junto con la perspectiva de que Vodafone tuviese que pagar una gran suma en impuestos sobre las ganancias en una venta.
La operación marca una nueva etapa en la consolidación del sector en EE.UU., tras la unión T-Mobile (número 4 del sector) con MetroPCS (número 5) y la compra en junio por el japonés Softbank del número tres Sprint Nextel.
| Agencias Reuters, AFP y E FE |

