Viernes para el delirio

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Desde el exterior, la novedad de que los bancos griegos -nada menos- comenzaran a comprar filiales locales de la banca de Chipre, por sí solo, constituye un bocado muy difícil de digerir. Que uno en terapia intensiva salga a rescatar a otro en agonía no es cuestión que se pueda ver a lo largo de la historia global. Y por aquí, la novedad provino de la CNV, que dictó sentencia sobre los Cedear y los que poseen tenencias de ellos, aplicando un plazo perentorio para cerrar tal tipo de operación bursátil local. Tampoco resultó un alimento nutritivo para que se tomara con comodidad a lo largo de la última rueda. En el exterior, el Dow Jones tuvo capacidad de festejo -siempre a la orden- con mejora del 0,63%, pero los propios europeos trabajaron en retroceso, frente a los anuncios. El Bovespa siguió en su ruta descendente del trimestre, con baja del 0,6%, dando la nota del día la pendiente del Merval y -a nuestro juicio- mucho más turbulento el ambiente por la medida de la CNV, que por señales externas. Se llega mínimo de 3.425 puntos, tras un máximo fugaz de 3.499 puntos con cierre empalidecido, quedando con 3.430 puntos solamente. Ergo, una baja del 1,71% en el día, con total en acciones de $ 51 millones, pero superado por los $ 59 millones en Cedear. Total muy abundante de bajas -nada menos que 83 títulos- contra solamente 32 en aumento. Nadie a salvo en el panel líder rematando el período con preocupaciones.

La semana: el Dow siempre flota, pudo quedar neutro, en cinco días, el Bovespa cayó un 2,8% y el Merval quedó con negativo semanal a la altura de lo perdido en la última fecha, el 1,68%. Medidas imprevistas, medidas sobre medidas, alteraciones inesperadas. Y la Bolsa, en un suspiro.

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