30 de junio 2014 - 00:57

Vigilancia será ahora sobre UIF

José Sbatella
José Sbatella
 La liberación de la Argentina del sistema de seguimiento continuo del GAFI por deficiencias en el sistema de combate al lavado de dinero le dio al Gobierno un respiro que esperaba desde hace años. Reunión tras reunión en la sede del organismo en París, la delegación argentina escuchaba cada uno de los cuestionamientos en cuanto a las modificaciones exigidas en materia de tipificación penal, los controles de lavado en el sistema financiero, el funcionamiento efectivo del Poder Judicial y, sobre todo, el accionar de la UIF.

Ese organismo local será el que deberá soportar ahora la inspección que, se anunció, hará el GAFI al país para verificar el cumplimiento del Plan de Acción que la Argentina presentó en París ya en 2011.

En realidad, el seguimiento desde ahora se hará a través del International Cooperation Review Group, al que el país suscribió en 2010. Desde allí se verificarán los problemas en el funcionamiento de los controles locales y de ahí que el centro de la pelea estará en la UIF.

En su último informe, el organismo presidido por José Sbatella relató que la "UIF se presentó como querellante en 42 causas de gran impacto socioeconómico, en las cuales se dispusieron 39 detenciones, 156 procesamientos, nueve condenas, embargos por setecientos cincuenta y un millones setecientos un mil doscientos diecisiete pesos ($ 751.701.217) y decomisos por dos millones novecientos doce mil cuatrocientos seis pesos ($ 2.912.406). Previo a 2010, el organismo sólo se había presentado como querellante en una causa y no se habían registrado detenciones ni procesamientos. En ese plazo las condenas dispuestas por la Justicia en otra causa fueron dos y se habían embargado apenas diez mil pesos ($ 10.000)".

Ese reporte ataca los cuestionamientos que el GAFI le vino haciendo a la Argentina en cada reunión en la sede central de París. Por ejemplo, se hizo referencia a la existencia de una sola causa (en la provincia de Córdoba) donde hubo una intervención definitoria de la Justicia en un caso de lavado de dinero. Es cierto, como dice el reporte 2013 de la UIF, que sólo existieron dos condenas en toda la historia de los controles contra el lavado desde que se sancionó en el país la legislación para castigar ese tipo de ilícitos.

De ahí que a pesar de haber borrado al país del sistema de seguimiento continuo, el GAFI enviará una delegación al país. Hace sólo un año el organismo cuestionaba la dificultad de mantener un régimen antilavado en condiciones normales teniendo en cuenta el alto porcentaje de la economía argentina en negro y las debilidades que mantenía el sistema legal.

Los cambios que terminaron ahora con la liberación del seguimiento continuo se aceleraron en febrero de 2012 ante el peligro de que el país pasara al estatus de no confiable. En ese momento, Cristina de Kirchner firmó un decreto que crea un sistema para el congelamiento de activos relacionados con el terrorismo y la UIF firmó una serie de resoluciones para la presentación de los informes sobre operaciones sospechosas. Fue un intento, antes de la reunión de ese momento del GAFI en París, para evitar una condena mayor.

De todas formas, la UIF deberá continuar con un plan de acción que tiene, además de otros, tres puntos principales: mejorar los procedimientos para la confiscación de los fondos relacionados con lavado de dinero y congelamiento de activos terroristas, mejorar la transparencia financiera y asegurar que la UIF funcione plenamente, mejorando los requisitos de información de transacciones sospechosas.

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