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Villa San Michele, artístico mirador de la isla de Capri
Villa San Michele, con vistas privilegiadas de la isla de Capri en un bello entorno natural y cultural.
Con magníficas vistas de Capri, a lo largo del recorrido de Villa San Michele abierto al público hay canteros de cinerarias, violetas y petunias, además de macizos de azaleas, hortensias y magnolias. Entre los árboles hay varias especies de pinos y palmeras, cedros y una antigua variedad de Melaleuca armillaris, un arbusto oriundo de Australia.
Existe asimismo un ejemplar de granada especial que crece en forma espontánea en la isla y que, salvo raras excepciones, se extinguió en el resto del mundo. «Mi casa -escribió Munthe- debe estar abierta al sol, al viento y a los ruidos del mar, como un templo griego, y luz, luz por todas partes». «El alma -agregaba- necesita más espacio que el cuerpo»: así nació su casa en Italia, que algunos consideran un ejemplo de la perfección del feng-shui y del encuentro de los flujos magnéticos mediterráneos.
La primera edición de «La historia de San Michele», publicada en 1929, tuvo tanto éxito que se debió reimprimir rápidamente y despertó un inmediato interés de los lectores por visitar la residencia de la isla. Villa San Michele se convirtió pronto en una atracción turística que realimentó a su vez la fama del libro, traducido a unos 50 idiomas.
La casa es el testimonio de las reflexiones y los sentimientos de Axel Munthe sobre la belleza y los grandes interrogantes de la existencia, pero al mismo tiempo permanece abierta a toda nueva interpretación.
La arquitectura fue utilizada para subrayar la inmensidad del paisaje, y al mismo tiempo crea un marco para los trabajos artísticos inspirados por el estilo romántico-simbolista. En este marco el parque tiene un papel importante, con sus estatuas de mármol y los numerosos objetos -más de 600- en piedra, mosaico y terracota.
Las colecciones de la villa parecen presentar algunos temas principales, sobre todo representaciones de la naturaleza y animales, así como de la muerte y la mortalidad, pero no tienen un programa definido. Munthe privilegiaba más el mensaje y los recuerdos personales que el valor artístico de cada objeto. Hoy en día, el inventario de su museo abarca varias épocas, desde la Antigüedad hasta principios del siglo XX, y las más diversas procedencias, pero sobre todo de Europa desde Escandinavia hasta Italia y Rusia.
Agencia ANSA


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