21 de marzo 2018 - 00:00

Violento desalojo en Brasil de 300 refugiados venezolanos

Son inmigrantes que huyen de la crisis económica. Crece la tensión en las comunidades receptoras.

PRECARIEDAD. Los ciudadanos venezolanos que llegan a las localidades fronterizas son por lo general los más humildes y carecen de recursos para instalarse en Brasil.
PRECARIEDAD. Los ciudadanos venezolanos que llegan a las localidades fronterizas son por lo general los más humildes y carecen de recursos para instalarse en Brasil.
Boa Vista - Pobladores del municipio de Boa Vista, en el estado brasileño de Roraima, expulsaron a cientos de venezolanos de una escuela abandonada donde se habían refugiado, en otro síntoma que evidencia el aumento de la tensión con los recién llegados que huyen de la crisis en el país vecino.

El incidente ocurrió el lunes por la noche, cuando se originó una protesta por la muerte de Eulis Marinho de Souza, de 49 años, quien se encontraba en el mismo lugar donde hubo una pelea protagonizada por inmigrantes, uno de los cuales también perdió la vida.

Los manifestantes irrumpieron en una escuela abandonada utilizada por los refugiados venezolanos, destruyeron algunas pertenencias, prendieron fuego a otras y expulsaron a cerca de 300 personas. "Todos se fueron con miedo", dijo una comerciante testigo de los hechos y que pidió el anonimato. Nadie pudo salvar sus pertenencias y alimentos, entre los que había varios paquetes de harina que fueron rasgados y esparcidos por el lugar.

Paulo Carvalho, uno de los organizadores de la protesta entrevistado por el portal G1, no consideró los hechos como un acto de vandalismo. "Sólo prendimos fuego la ropa" cuando no había nadie en el edificio, aseguró.

Otro líder del grupo, el pastor Juan Bautista, dijo estar indignado con la presencia de los inmigrantes en la ciudad. "No aguantamos más su presencia, queremos que las autoridades hagan algo, hay muchos robos en nuestra ciudad", afirmó.

Por su parte, el venezolano Juan Mariño, uno de los refugiados en la escuela abandonada, declaró a G1 que las personas expulsadas "tienen miedo de volver". Y agregó: "Estoy aquí trabajando, no soy criminal, es muy triste".

Rinna Almeida, una de las expulsadas, se lamentó: "Perdí mi visa, pasaporte y cédula venezolana. Vinimos para acá porque en Venezuela no hay comida. Ahora no sabemos qué hacer".

Este no es el primer ataque que sufren venezolanos en el estado de Roraima. En febrero pasado desconocidos arrojaran un cóctel molotov en una residencia en la que dormían 13 inmigrantes de la misma familia, incluyendo siete menores de edad.

El ataque fue condenado por sindicatos y organizaciones de derechos humanos. "Condenamos cualquier prejuicio xenofóbico contra los hermanos venezolanos que buscan una vida mejor en Brasil", afirmó entonces la Fuerza Sindical, la segunda central más importante de Brasil.

En Brasil, el éxodo de venezolanos se ha presentado sobre todo en Roraima, uno de los estados más pobres del país y que ha recibido cerca de 40.000 personas del país vecino durante el último año, aunque esa cifra puede ser aún mayor, ya que se cree que muchos no llegan a registrarse.

La situación provocó que las autoridades de Roraima exigieran del gobierno federal acciones y recursos financieros para administrar el éxodo. El pasado día 15 de febrero, el presidente de Brasil, Michel Temer, reconoció por decreto la "situación de vulnerabilidad" en la región.

En medio de esta situación, el proceso de traslado de inmigrantes venezolanos desde Roraima hacia otros estados del gigante sudamericano comenzará en abril, según anunciaron ayer las autoridades locales.

Los 500 venezolanos elegidos por el Estado brasileño serán llevados así desde Roraima, a los estados de San Pablo, al sur del país, y de Manaos, en la región amazónica.

Según cifras del gobierno brasileño, unos 40.000 venezolanos se han instalado en los últimos meses en Boa Vista huyendo de la grave crisis económica en su país.

Agencias EFE y DPA,


y Ámbito Financiero

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