27 de febrero 2018 - 00:00

Vivir bajo tierra para protegerse de los ataques

Damasco - Las tropas del régimen sirio provocaron la muerte de más de 500 civiles en una semana en el enclave rebelde de Guta Oriental, donde los saturados hospitales no dan abasto para atender a las víctimas, relató el médico Fais Urabi.

¿Cómo es la situación actual?

Es pésima. Resulta difícil dormir o llevar una vida normal. Todo el mundo vive bajo tierra para protegerse. Está lleno de niños, mujeres y hombres. Esta es la época más difícil de mi vida, sobre todo esta última semana. Me libré dos veces de la muerte, al intentar venir a trabajar y sacando de casa a mi familia. Incluso estando bajo tierra, en cualquier momento podemos resultar heridos.

¿Cómo es el día a día de la gente?

Vivir bajo tierra no permite llevar una vida normal. El otro día, por ejemplo, un helicóptero destrozó un búnker bajo tierra con una bomba de barril. Allí se refugiaban más de 40 personas. Bajo tierra no hay agua, nada para la higiene, ni comida ni electricidad.

¿Cómo es la situación en los hospitales?

Es difícil, porque hay muchísimos heridos. Guta Oriental lleva más de cinco años bajo un estricto bloqueo, por lo que falta equipamiento médico, medicinas y otro tipo de material. A menudo, los médicos deben ponderar qué hacer a la hora de operar, pues sus esperanzas de éxito no son muy altas.

¿Qué supone esta situación para los niños?

Desde hace dos o tres meses los niños no van a la escuela. Tienen miedo. En sus caras ves el pánico al ruido de los aviones, los helicópteros o los bombardeos. Por desgracia, es una situación catastrófica.

¿Cree que sería mejor rendirse?

Yo no lucho, soy médico, ayudo a la gente inocente. Con colaboración de Rusia, Irán y China, el régimen intenta matar aquí a todo el mundo y destrozar las infraestructuras. En los últimos días más de 25 centros sanitarios quedaron destrozados y muchos de ellos no pueden funcionar. Dos de nuestros médicos han muerto. Es inhumano, un crimen. Es terrorismo contra civiles.

Agencia DPA

Dejá tu comentario