“Volvió” Clijsters

Edición Impresa

En la previa, nadie apostaba ni dos pesos por su actuación en Flushing Meadows. En su vuelta al circuito profesional tras dos años de ausencia, sólo había jugado un puñado de partidos en los Masters 1000 de Cincinnati y de Toronto, donde alcanzó los cuartos de final y la tercera ronda, respectivamente. En este Abierto neoyorquino partía de banca, a la sombra de las siempre candidatas Serena Williams, Venus Williams, Maria Sharapova, Jelena Jankovic y Ana Ivanovic, entre otras.

Sin dudas, el punto de inflexión en el certamen estadounidense ocurrió en la cuarta ronda. En un partido extraño, Clijsters superó a la local Venus Williams, número tres del mundo, por 6-0, 0-6 y 6-4. De ahí en más, no volvió a ceder un solo set. Fue implacable con sus rivales. Ni siquiera tuvo contemplaciones en semifinales con Serena Williams, quien, desbordada emocionalmente, perdió los estribos y el partido por 6-4 y 7-5. Sin esperarlo, se metió en la final con la danesa Caroline Wozniacki, en un duelo de «cenicientas». Tampoco la perdonó. Fue 7-5 y 6-3 para ponerle la frutilla al postre. Para demostrarle al mundo y a sí misma que con esfuerzo y con dedicación todo se pude, incluso insertarse en un circuito tan competitivo como el femenino y situarse entre las mejores 20 en apenas tres semanas.

Dejá tu comentario