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Wall Street cumplió nuestro pronóstico de marzo, ¿y ahora?

Los mercados con sus movimientos producen alteraciones fascinantes en la psicología de los inversores, de los analistas, una y otra vez este principio se cumple, algún premio Nobel en solitario ya está comprendiendo esta disociación entre los cerebros macroeconómicos, que siempre terminan poniéndose todos de acuerdo cuando la tendencia está justa para cambiar en los mercados, el futuro debe ser testigo de una nueva ciencia Socio-nomics, sociología con eco-nomía.
Los mercados son los primeros elementos que reflejan los cambios en el humor y en la psicología de masas y es un excelente barómetro para pronosticar tendencias económicas sociales y hasta políticas.
Los giros a la izquierda, a la derecha, el neoliberalismo, el capitalismo, el socialismo, el comunismo son manifestaciones políticas cuya moda o éxito pueden anticiparse de acuerdo con la evolución de los mercados financieros.
Mientras los mercados están bien, en realidad están reflejando que la gente está confiando en el futuro, las tendencias neoliberales, monetaristas y de libertad de mercado cobran su máxima expresión, dejar hacer, dejar pasar, el mercado es el rector y se encarga de acomodar todo de la mejor forma; al revés cuando los mercados caen es una manifestación psicológica negativa con graves efectos que repercuten en las tendencias, ya las mismas son más keynesianas con un Estado más participativo para poder poner orden en el caos que está generando el mercado.
Por supuesto que las manifestaciones más elocuentes de psicología en su exacerbación se da cuando la psicología está por cambiar. En el primer trimestre, editoriales de revistas norteamericanas importantes hablaban que el capitalismo estaba herido de muerte, los libros de Keynes eran los más solicitados, las recetas keynesianas son las que debían aplicarse, el Estado debe ordenar el caos que causó el mercado.
Dominio
La década del 90 y hasta el cambio de la centuria fueron dominados por los monetaristas y los neoliberales, todos los países veían en EE.UU. el modelo a emular, el modelo a seguir (relaciones carnales), con la caída de los mercados, este sentimiento de psicología hasta ese país mutó dramáticamente; los argentinos somos grandes conocedores de ciclotimia, y de ciclos. La Argentina tiene ciclos de 13 años bastante regulares, pueden ser 4-6 años de bonanza y los otros años de vacas flacas o de caída. Tuvo su peor momento en 2001-2002, 13 años atrás también lo tuvimos en 1989, 13 años atrás en 1976. El factor común en todos es que los mercados estaban hechos un desastre, la Bolsa de Valores por el suelo, el dólar por las nubes, el valor de las propiedades en términos de dólares muy baratas, y en esos tres períodos tuvimos crisis social y política, 1976 salida de Isabel de Perón; 1989 salida anticipada de Alfonsín, y 2001-2002, tuvimos cinco presidentes, en menos de un mes. Si el ciclo se cumpliera de 13 años, recién en 2014 tendríamos una situación similar aquí. Sin embargo esperemos que ello no suceda, lo que distingue a los países emergentes de los desarrollados no es el tema de la ciclicidad y la ciclotimia, todos lo tienen, sólo que aquellos en los que el ciclo dura más tiempo son países más serios.
México tuvo un ciclo muy regular de 6 años; cada igual período se caía; tuvo la crisis de 1982 de no pago deuda, crisis de 1988, crisis de 1994 y todos auguraban una crisis en 2000, pero México la salteó, y esto de saltear significa haber subido un escalón no que el ciclo ya no existe. Brasil también tuvo el Collorgate en 1989-1990, diez años después, en 1999 devaluó su moneda (efecto Caipirinha), y ahora subió varios escalones.
EE.UU. tiene ciclos muchos más largos, uno está compuesto por una parte buena y una parte mala. Tuvo una época gloriosa desde 1900 a 1929 (30 años de bonanza), luego 15 años terribles de la Gran Depresión, después 20 años dorados, para muchos los mejores desde 1945 a 1966, después pasaron 18 años con inflación, recesión y crisis, para dar paso a la gran época dorada de 20 años desde 1980 hasta el año 2000.
Desde ese año en que la Bolsa hizo su techo en el Nasdaq con el boom de las tecnológicas, EE.UU. ha entrado en problemas en donde tuvo épocas complicadas en 2001-2002 y la del año 2008 y primer trimestre de 2009 con gran complicación.
Vimos caídas de bancos, instituciones importantes y tradicionales al borde de la bancarrota; Citibank un símbolo norteamericano, General Motors otro símbolo.
Vimos a grandes popes como Warren Buffet por primera vez amenazado por la caída sin control del mercado y de la economía.
En ese primer trimestre fatídico en marzo de este año hicimos desde nuestros reportes técnicos y por este medio una llamada alertando que los pisos del Dow de 6.470 puntos, del Sp500 en 666 puntos y el petróleo en los niveles de 32 dólares estaban saturados con una psicología muy negativa, gente hablando de caída del capitalismo, como dijimos, récord de venta de libros de Keynes, movimientos generalizados a la izquierda, con la necesidad de un Estado participativo para arreglar el caos, esto es negatividad a la máxima expresión y adversión total al riesgo.
En ese estado de exacerbación hicimos una llamada o anticipo que la psicología estaba a punto de cambiar, que los mercados en 2009 tendrían varios meses buenos y que los emergentes serían estrellas, que subirían las Bolsas, y los commodities; decíamos como horizonte que veíamos una recuperación del Dow mínimamente hacia los 9.650 puntos para setiembre, pudiendo ser 10.400 puntos, o como máximo 11.200 puntos; decíamos que el petróleo podría ir a 75 dólares, 80 dólares no descartando la zona de 90 dólares.
Y aclarábamos que la psicología iba a cambiar, que el rebote haría surgir opiniones, que lo peor ya había pasado, que la intervención de todos los estados y sus bancos centrales en una idea keynesiana harían mutar la opinión, y que los analistas hablarían de una recesión más corta de lo previsto y que nuevamente el mercado, y la economía se iban a poner de pie. Que Citi, que llegó a tocar 1 dólar podría convertirse luego en estrella. En los últimos días ¡eso está precisamente ocurriendo!; analistas, políticos hablando que lo peor parece estar pasando, que la economía se está recuperando, que la confianza está volviendo. Podríamos decir: chocolate por la noticia... miremos los mercados señores ellos son los que anticipan, y en este caso nuevamente anticiparon el cambio de humor.
Con un Dow que subió casi un 50%, un sp500 más de un 50% en 6 meses, Bolsas latinoamericanas arriba de un 100% de sus mínimos, el petróleo más de un 100%, la soja también con gran recuperación, ahora como siempre ocurre, los que miran señales afuera del mercado empiezan a ver el horizonte más claro, pero recién ahora; el mercado ya anticipó lo que están viendo.
Nuestro modelo que mide la psicología de masas analizando los mercados financieros, alerta que precisamente está ocurriendo lo que pensábamos y que esto que estamos viendo hay altos riesgos que sea un espejismo, pero los mercados financieros serán los primeros nuevamente que dirán si estamos en lo cierto.
El mercado de Bolsa ya ha alcanzado nuestros objetivos mínimos de suba que proyectáramos: 9.650 de Dow, tocamos los 9.630 el viernes y 9.650 antes de la apertura, el Sp500 alcanzó niveles de 1.038 puntos, el petróleo de 74 dólares, y empezamos setiembre.
¿Este mes puede entregarnos más ganancias? Al ver que los precios alcanzaron recién sus objetivos mínimos la respuesta es sí, pero mayores ganancias no son necesarias, los requisitos técnicos mínimos en precios y en tiempos de la recuperación fueron ya vistos.
Curiosamente es la última parte de la suba de un bear market rally (suba engañosa dentro de un mercado alcista) que es lo que más engaña a los participantes y analistas que terminan subiéndose justo cuando la engañosa alza está por terminar.
¿Puede ir el Dow a 10.400 o 11.200 este mes? Es posible, pero no necesario, si lo hace desatará una gran euforia que será seguida por una caída y una gran decepción lamentablemente eso es lo que pensamos. El último 10%-15% de suba de un mercado alcista, es donde entra el sector menos informado, y el que toma riesgos desmedidos y lo está haciendo por noticias que son de público conocimiento.
El mercado, para volver a caerse requiere que nuevamente los participantes analistas estén positivos y fundamentalmente que nuevamente estén comprados, creemos que los requisitos con la suba de las últimas semanas se están dando y la recuperación está madura, quizás es temprano decirlo, quizás setiembre sea brillante, pero es el brillo que puede abruptamente apagarse en octubre, y tener un último trimestre nuevamente malo de 2009 y un 2010 con caídas fuertes en los mercados.
Ante esta perspectiva y aun a sabiendas de perder la última parte de este bear market rally sugerimos cautela ante la psicología positiva reinante para Bolsa y commodities; marzo era el momento de estar positivos, hoy que ya todo subió entre un 50%-70% las Bolsas y algunos commodities más del 100% hay que ser cautelosos, poner en cajas las ganancias.
Los mercados pueden volver a cambiar a partir de este mes y octubre, todo lo que ha subido desde marzo puede volver a bajar y todo lo que bajó desde ese mes hasta ahora puede volver a subir, si eso pasa la psicología volverá a mutar, volverá a cambiar, de positiva a negativa; por las dudas deje guardado el libro de Keynes que habrá comprado en el primer trimestre de 2009, creemos que puede ser necesario. Veremos.


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