Los 10 sectores principales del S&P subieron con fuerza liderados por el de energía, que ganó un 4,9% a partir de un alza de los precios del petróleo del 10% (ver aparte). Dando impulso al S&P y al NASDAQ, las acciones de Apple subieron un 2,94%.
Así Wall Street consiguió superar las complicaciones de esta semana por los temores hacia la marcha económica de China y, gracias al empujón de las últimas dos jornadas, acumula un avance semanal en sus principales indicadores. En las últimas dos sesiones el Dow ha ganado casi 1.000 puntos (está 200 puntos por encima del cierre de la semana pasada). La de ayer fue una jornada de gran volatilidad. Después de la media jornada hubo un descenso de 300 puntos en el Dow, aunque se mantenía en terreno positivo, y a ello siguió otra suba de 330 puntos, hasta cerrar con un avance de casi el 2,3%.
Además del petróleo ayer también influyó el hecho de que se revisara al alza el aumento de la actividad económica del segundo trimestre, hasta el 3,7%. Habrá que ver si la buena racha no pierde fuerza o si, por el contrario, lo de ayer y el miércoles no es más que un rebote técnico de las pérdidas de las últimas jornadas. Serán claves las sesiones de hoy y del lunes, para saber cómo termina Wall Street un mes que suele ser bajo de operaciones, por la época estival, a pesar de que ha estado particularmente agitado.
"Creo que todavía tenemos gente que está dudando en comprar mucho más", comentó el analista de la firma financiera LPL Financial John Canally. "Estos dos últimos días han sido un rebote", agregó. "Lo peor probablemente haya quedado atrás, pero va a pasar un tiempo hasta que volvamos a la normalidad, y todavía podríamos ver algún riesgo bajista", dijo Scott Brown, economista jefe de Raymond James en St. Petersburg, Florida.
Queda por ver si agosto termina con el mismo impulso de hoy, y si en septiembre, cuando se recupere el ritmo en las operaciones, el Dow Jones alcanza el séptimo récord de este año.
| Agencias EFE y Reuters |



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