"La guerra contra la corrupción debe ser al mismo tiempo tarea de las instituciones y acción del Gobierno y de toda la sociedad", expresó la mandataria en un discurso pronunciado durante la ceremonia en la que recibió del Tribunal Superior Electoral (TSE) el certificado que confirma su reelección para un segundo mandato a partir del 1 de enero.
En este sentido, propuso un pacto contra la corrupción, "involucrando a todos los sectores de la sociedad y todos los niveles del Gobierno, para impulsar la reforma política que Brasil necesita desarrollar a partir del próximo año". Según la mandataria, además de los cambios en las leyes es necesario "crear una nueva conciencia de moralidad pública y contagiar con este espíritu a las nuevas y futuras generaciones".
En su discurso, Rousseff afirmó que apoya investigaciones rigurosas y duros castigos a los responsables de desviar dinero de Petrobras, pero advirtió que el escándalo no puede ser aprovechado por sectores que desean debilitar la empresa y sacarla del control del Estado. "Petrobras es la empresa más estratégica para Brasil y es la empresa que más contrata y más invierte. Tenemos que seguir creyendo en la más brasileña de nuestras empresas, que sólo podrá seguir sirviendo bien al país si es cada vez más brasileña. Cada vez que en Brasil se intentó restar prestigio al capital nacional, el intento era el de despilfarrar nuestro mayor patrimonio", sostuvo. "Tenemos que saber cómo investigar y sancionar, sin herir a Petrobras", dijo Rousseff. "Tenemos que castigar a los responsables, no destruir las empresas", insistió.
Sus palabras llegaron poco después que la comisión del Congreso brasileño que investiga el escándalopidiera ayer el procesamiento de 52 personas, entre las cuales no está ninguno de los políticos que supuestamente se beneficiaron de los desvíos millonarios de fondos.
El informe final de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI), que recomienda que se procese a varias de las personas que ya están presas y son juzgadas por los desvíos, fue aprobado ayer por 19 votos a favor y ocho en contra de los senadores y diputados que participaron en las investigaciones.
El Congreso decidió realizar una pesquisa propia sobre los desvíos en Petrobras e independiente de las que ya son realizadas por la Policía Federal, la Fiscalía, la Contraloría y el Tribunal de Cuentas de la Unión, pero sus resultados tuvieron menor alcance.
La segunda investidura de Rousseff tendrá lugar en Brasilia el 1 de enero, en una ceremonia a la que son esperadas varias autoridades, entre ellas el presidente de Uruguay, José Mujica, y el vicepresidente estadounidense, Joe Biden.
| Agencias EFE, DPA, Reuters y AFP |


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