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Ya arman fórmula K para la Capital
Roberto Feletti
Llamaron a «un encuentro de amigos», a esa tropa que supo estar en sintonía, algunos con la extinta Alianza, más tarde en el albertismo. Pero también compartieron postres pejotistas y gremialistas como Julio Piumatto o Edgardo De Petris. Aseguraron los comensales que los une «haber participado desde la primera hora con el gobierno de Néstor Kirchner».
Estaban además la ministra Nilda Garré, el secretario de Obras Públicas, Abel Fatala, las ex legisladoras (hoy funcionarias) Sandra Dosch y Alicia Caruso, el cultural Jorge Coscia (dijo allí que su proyecto es que la Secretaría de Cultura se transforme pronto en ministerio), el banquero Carlos Heller, a quien la magra elección de junio le permitió llegar a diputado electo y arrastrar cuatro legisladores locales como María José Lubertino, también sentada a
la mesa. Entre otros se vio a
Raquel Kismer de Olmos, Eduardo Sigal, Alejandro Otero (titular del Frente Grande Capital) Lía María y Héctor Recalde (inclusive se agregaron algunos bonaerenses como Alejandro Granados y Oscar Laborde), unos 150 comensales.
Otros aspirantes
Habló Feletti, quien acuña, desde que lo malogró la destitución de Ibarra, la pretensión de ser jefe de Gobierno, pero poco se refirió en general ante la concurrencia, sobre la importancia de aglutinarse y de comenzar a moverse en tropa para anticiparse a los acuerdos electorales que vendrán luego del Bicentenario. También dijo que esperaba que en otra oportunidad fueran otros los que abonaran la cuenta, algo que resaltó en
la intimidad para dejar claro que «pagamos nosotros» (por él y Masquelet). No es el único allí que aspira al sillón principal de la Ciudad. De la misma manera, otro que fue ministro de Ibarra, Fatala, también apetece ser candidato en 2011 y algunos en las mesas ya daban como una posibilidad la conformación de esa dupla para la competencia de la Capital Federal. Lubertino es otra que se anota allí y hasta arriesgan que el propio Coscia y el devaluado en votos Heller lo intentarían.
Habría estado convidado Daniel Filmus, de viaje por éstas horas, quien ha ensayado ocupar el lugar de cacique que tuvo Alberto Fernández en el distrito, pero que no ha sido reconocido por todas los campamentos del kirchnerismo que cenaban el martes. Por eso se aclaró que «no es nuestro dirigente, pero tampoco tenemos la visión crítica en ese sentido que tiene Víctor Santa María», en alusión al sindicalista que reprochó la candidatura de Heller de la mano del senador.
Otro que faltó fue Juan Pablo Schiavi (también funcionario de De Vido), quien curiosamente como Feletti y Fatala, ocupó la secretaría (luego ministerio) de Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires. Fue, más precisamente, quien reemplazó a Feletti. Claro que Schiavi recaló en el kirchnerismo luego de darle el portazo a Mauricio Macri y no asistió «por demasiado trabajo», dijo.
«Estamos intentando abrir el camino hacia 2011 para llegar con un debate previo y que no nos sorprenda la discusión cuando llegan las elecciones», explicaron unos invitados, sobre el encuentro.
«Queremos además fortalecer una grilla de candidatos, y por eso estamos aquí aunque entre nosotros haya intereses convergentes», explicaron para dar cuenta de que son varios los que aspiran a una postulación, en forma anticipada.
Otra rareza fue que en las mesas no se sentó ningún legislador porteño actual, ya que el Frente para la Victoria desapareció como bloque en la Ciudad, es más, se alejó el grupo albertista del kirchnerismo y dejó en soledad a Juan Cabandié y a Sebastián Gramajo, que hasta se cambiaron el nombre de la bancada.
La campaña de Heller no pareció animar tanto a las tribus del kirchnerismo entregadas a la dispersión, como la idea de comenzar ya otra temporada hacia las urnas, humor que dominó la noche.


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