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Ya escasean artículos de bazar importados
«La línea de platos Luminarc, de vidrio templado que provienen de Francia, está faltando, nosotros tenemos buen nivel de stock, pero algunas piezas ya no quedan. Sabemos que en la Aduana gran parte de los contenedores que están trabados son de esta marca. Cruzamos los dedos para que pronto los liberen», cuenta a este diario la encargada de Colucci, ubicada en la esquina de Constitución y Av. Jujuy, en el barrio porteño de San Cristóbal. En el local no cuesta ver los estantes vacíos, los cuchillos son la estrella de los faltantes. Los clásicos Tramontina, de industria brasileña con mango de madera no son una pieza sencilla de encontrar. Las baterías de cocina de esta marca también escasean. «Si ves cuchillos compralos, hace meses que no entran y tienen mucha demanda», sostienen en Bazar Gadol, en Jujuy al 1200.
En este local, los juegos de platos importados apenas se consiguen y algunos sólo cuentan con algunas piezas. «Si tenemos platos hondos, no tenemos de postre, o no tenemos el juego de tazas, completo no hay nada», indicaron. Pero la medida de Moreno no sólo se refleja en los faltantes también se nota en los precios. Los platos cuadrados, que se han impuesto en los últimos años, cuestan por lo menos un 40% más que un año atrás. «Hoy tenemos mucha menos oferta, son los más pedidos, y como hay pocos son los más costosos», sostuvieron desde Gadol.
Las baterías de cocina que ya vienen armadas escasean, completar el juego por separado resulta más costoso y es complicado encontrar todos los utensilios de la misma línea. «No podemos hacer precios especiales como solíamos con el pago en efectivo porque tenemos poco stock y no sabemos cuándo va a entrar nuevamente. Los importados de Brasil son los que más están en falta», indicó la dueña del bazar Aisha en Jujuy 1400 en pleno barrio de San Cristóbal, zona que hace años ha sido invadida por grandes y pequeños bazares.
Los tupper importados también parecen estar en extinción en la Argentina. Los de la famosa marca San Remo con su «Flor» también están trabados en Aduana según aseguran los comerciantes. Y parece sencillo de comprobar porque los locales que aún los venden tienen carteles que anuncian que esa mercadería no se repone y se agota al terminarse el stock de la empresa. «Es verdad que con los nuevos controles hay muchos faltantes, es más difícil de conseguir mercadería, pero con los contactos y los años de profesión yo puedo asegurar los productos en las góndolas», sostuvo el comerciante del bazar Regalos en el barrio porteño de Caballito en Rivadavia y Calasanz. Aunque sus dichos se contradicen con su realidad; los huecos son muchos y otra vez los faltantes son los clásicos cuchillos Tramontina.
Por primera vez desde 2009 las exportaciones argentinas rumbo a Brasil cayeron un 24,5% durante febrero en relación con igual mes del año pasado, según la consultora abeceb.com. Y agrega que las importaciones sólo crecieron un 5%.


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