Si hubiera sido víspera de Pascuas, el saldo de nuestra Bolsa -en el índice mayor- quedaba como pintado: con «tres huevitos» exactos y ese porcentual que no es sencillo de encontrar, a lo largo de la estadística. Fue la perfección de lo neutro, con el «0,00» como resultado final de tantas horas operadas y a través de miles de órdenes de compra y de venta, que conjugaron un volumen efectivo, en 3.470 puntos, arremeter para alcanzar el máximo y que también otorgó una curiosa cifra redonda, de 3.500 unidades. Y a partir de ello, la marcha en reversa para volver de un modo perfecto al punto de partida, la rueda anterior con sus 3.476 puntos.
Una fecha en la que, salvo datos menores en las distintas regiones, resultó propensa a que no sucediera nada, ni se forzaran posiciones de días previos. Esto sucedió en el Dow Jones, con un 0,12%, todavía más acotado lo de San Pablo, marcando un 0,02%. Rematado por jornada local que pareció querer seguir trepando peldaños, para afirmarse en la nueva centena, pero que se dio de frente contra el techo del número redondo, como si hubiera sido una rueda plenamente calculada. Diferencias de «44» alzas, contra «32» alzas, con Fiplasto y gran suba del 14%, YPF con un 11% y repitiendo aumento notorio Celulosa: casi 10%. El segmento más llamativo resultó el de «cauciones» y que conquistó $ 363 millones: siendo un 40% del total general del día.
La semana: como viene sucediendo casi siempre, el Merval sacó el mejor partido en semana corta y que le dispensó un 2,15% de incremento. Muy encima del saldo del Dow Jones -con un 0,7%- y en nivel similar lo dejado por el Bovespa, un 0,74 por ciento.
Yendo a la Nochebuena con rueda que quiso ser de perfil alcista y quedó en sólo tarde gris. La Bolsa, de brindis.
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