- ámbito
- Edición Impresa
Yerba: aumentan hoy suministro (pero ¿durará?)
Lo que desató la ira de Moreno fue la Resolución 119/2012 de la Secretaría de Agricultura que aumentó 109% el precio de la yerba canchada seca, con la que se inicia el proceso de transformación industrial. Se dio justo cuando Moreno había ya acordado aumentos en dos tandas del 7% con los empresarios y había cerrado en paz inflacionaria 2012.
Las empresas del sector se encuentran ahora ante dos frentes abiertos: por un lado, les subieron costo de materia prima el 110%, y por el otro, les ponen tope a aumentos de precios del 14% anual. En paralelo, el sector alimentario está definiendo la paritaria 2012 con pedidos del 35% de aumento. Puede ser que se firme un acuerdo con un 28% de aumento salarial. Otro torpedo a la línea de flotación empresaria.
Pero toda esta batalla en torno al precio de la yerba tiene particularidades, que en definitiva son semejantes a otras industrias. El primer lugar, los controles de precio de Moreno pierden efectividad a medida que se alejan de la General Paz. En el interior, el kilo de yerba se vende por encima de los 22 pesos, el nuevo precio de equilibrio tras el 109% otorgado a productores de yerba. Casi podría decirse que es similar a cuanto acontece con el precio de la electricidad y el transporte, subsidiado pero en la Capital. Pero además los controles del secretario de Comercio Interior se focalizan en los supermercados. Los comercios «chinos» prácticamente tienen una suerte de zona liberada. Recuerdan empresarios lo sucedido con el anuncio de la venta de azúcar a bajo precio acordada con Ledesma que fue simbólica: aparecían, decían, los mismos envases que los ofrecidos en las grandes cadenas, a precio liberado en los supermercados chinos.
De todas maneras, no habría que cifrar demasiadas esperanzas en los controles de abastecimiento que se lanzarán hoy. Habrá mayor oferta de productos, pero es una gran incógnita si va a ser duradera. La ecuación no cierra. Sólo las promesas de abastecimiento alcanzan a la primera fila de las góndolas.


Dejá tu comentario