26 de noviembre 2008 - 00:00

Zapatero descartó que España socorra a Repsol y a accionistas

José L. Rodríguez Zapatero
José L. Rodríguez Zapatero
Madrid - El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, rechazó ayer cualquier posibilidad de que el Estado participe en el capital de la petrolera Repsol YPF.

Algunos medios locales habían especulado con la posibilidad de que el Estado español, a través de la SEPI, un holding en el que concentra sus participaciones en compañías, compraría 20% de la petrolera que está en manos de la constructora Sacyr-Vallehermoso, luego de que las negociaciones entre los bancos acreedores de esta empresa y el grupo ruso Lukoil parecieron estancarse.

«Descarto absolutamente que vaya a haber una intervención pública ni de toma de participación de acciones por la SEPI o cualquier otro organismo, eso está descartado», dijo Zapatero en una rueda de prensa. El líder español reiteró que la posible venta de una participación en Repsol a Lukoil o a cualquier eventual comprador es «un asunto empresarial».

  • Alternativas

  • En tanto, algunos medios españoles indicaron que el gobierno busca alternativas a la entrada de Lukoil a Repsol, afirmación que por ahora parece más bien una expresión de deseos de los accionistas de la petrolera o de los bancos acreedores.

    «El gobierno quiere ganar tiempo para poder tener una alternativa a la oferta de Lukoil por Repsol», aseguró la radio privada española « Cadena Ser», mientras que varios dirigentes socialistas, opuestos a la idea, están presionando al gobierno para que «se busquen otras opciones».

    Paralelamente, la operación que convertiría a Lukoil en el primer accionista de Repsol YPF, presenta importantes dificultades en materia de financiación, según el diario «El País». «La operación no está muerta, pero sí es muy, muy difícil», según fuentes financieras, cercanas a la negociación, citadas por ese medio.

    «Las dificultades para financiar más de 9.000 millones de euros en tiempos de sequía crediticia amenazan con el fracaso a los planes de Sacyr y de La Caixa (los dos primeros accionistas de Repsol) de vender a los rusos hasta 30% de la petrolera española», escribió «El País».

    Por su parte, el rotativo económico « Expansión» subrayó que la entrada de Lukoil en Repsol «está sometida a importantes dificultades financieras». Añadió, que el gobierno «analiza otras opciones a la asfixia financiera de Sacyr», que busca un comprador para su participación con el fin de atenuar el endeudamiento que supera 18.000 millones de euros. La caja de ahorros La Caixa, segundo accionista de Repsol con cerca de 14% del capital (participación directa e indirecta), reconoció la semana pasada que está negociando la venta de su parte a Lukoil.

    En tanto, el ministro español de Industria, Miguel Sebastián, subrayó que «prefiere» que Repsol siga siendo española, ya que se trata de una «empresa estratégica» y que, por ahora, lo de Lukoil es una «operación que no existe», revelando las contradicciones que envuelven en este momento al gobierno y al Partido Socialista de Rodríguez Zapatero.

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