8 de julio 2009 - 00:00

Zelaya y Micheletti aceptan diálogo mediado por Arias

Oscar Arias, Hillary Clinton
Oscar Arias, Hillary Clinton
Washington y Tegucigalpa - La crisis en Honduras podría comenzar a destrabarse mañana, cuando el depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, y su sucesor de facto, Roberto Micheletti, se reúnan en Costa Rica con el mandatario de ese país, Oscar Arias, como mediador. El acuerdo sobre la mediación supone la única vía de diálogo surgida desde el golpe de Estado del 28 de junio.

El anuncio del encuentro surgió tras la reunión que Zelaya mantuvo ayer en Washington con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, que lo recibió en un acto elocuente de apoyo.

«Le reiteré (a Zelaya) que Estados Unidos respalda la restauración del orden democrático constitucional en Honduras», dijo Clinton a la prensa tras la reunión.

La secretaria de Estado agregó que Arias presidirá las conversaciones en Costa Rica y que Micheletti accedió a las conversaciones.

«Tal como el presidente Obama dijo ayer, hemos tomado esta posición porque respetamos el principio universal de que los pueblos deberían elegir a sus propios líderes, sean líderes con los que nosotros estemos o no de acuerdo», especificó, confirmando el giro de la política exterior norteamericana.

Sobre este mismo punto, Clinton explicó que se está «respaldando los esfuerzos que ha hecho la OEA, pero pensamos que se necesita que haya un mediador específico. Y por ese motivo estamos respaldando al presidente Arias de Costa Rica para servir en este importante rol».

Arias fue el mandatario que recibió y respaldó a Zelaya en el aeropuerto de San José de Costa Rica el mismo día del golpe, pese a que ambos mandatarios se encuentran en ejes políticos diferentes. Fue Premio Nobel de la Paz por su mediación en el conflicto de El Salvador, preside el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y es considerado un aliado de la Casa Blanca y con buenos vínculos con la socialdemocracia europea y con algunos gobiernos de Latinoamérica.

El dos veces presidente de Costa Rica realizó la mediación en El Salvador en plena Guerra Fría, aún en contra del belicismo que implicaba la administración Reagan en la Casa Blanca.

Urgencia

Por su parte, Arias afirmó en San José que «el diálogo se va a iniciar muy pronto, por ahí al mediodía (de mañana) o en la tarde del jueves, y esto me produce mucha satisfacción».

El mandatario costarricense anunció que el encuentro se desarrollará en su residencia, ubicada en un barrio del oeste de la ciudad capital, por considerar que es un lugar adecuado para brindarle a la reunión la necesaria «tranquilidad».

En tanto, Zelaya sostuvo que si bien acepta la mediación de Arias, no está dispuesto a negociar su salida inmediata de la presidencia ni el acortamiento de su mandato.

«No voy a negociar, no voy a traicionar mis principios ni los de mi pueblo», indicó Zelaya en una en conferencia de prensa en la embajada hondureña en Washington. El depuesto mandatario fue más lejos al explicar que «no estamos haciendo una negociación, hay cosas que no son negociables, por ejemplo, la restitución del sistema presidencial mal haría su servidor, como presidente de Honduras, de ir a negociar, no voy a traicionar ni mis principios ni los principios del pueblo que está saliendo a la calle en Honduras». En este sentido, calificó la mediación de Arias en el conflicto como «la planificación de la salida de los golpistas del país».

En tanto, ayer en Tegucigalpa, Micheletti confirmó a la prensa local que aceptó dialogar con Zelaya en Costa Rica.

Una noticia que llega en momentos en que el vocero de la Corte Suprema de Justicia hondureña, Danilo Izaguirre, plantea la posibilidad de que el Congreso nacional amnistíe al derrocado presidente, para evitar su detención ante un eventual retorno al país centroamericano. Se trata del mismo Parlamento que designó a Micheletti como su sucesor.

Desde Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA) expresó su «respaldo total» a la mediación del mandatario de Costa Rica, una idea que surgió del propio secretario general del organismo, José Miguel Insulza.

En la capital del país se registraron nuevas manifestaciones tanto a favor como en contra de Zelaya. La esposa del mandatario, Xiomara Castro, tras más de una semana de ocultarse en el interior de Honduras, asumió en Tegucigalpa el liderazgo de quienes respaldan el orden constitucional, y anunció que su esposo podría regresar al país hoy o mañana.

Agencias EFE, DPA, ANSA y Reuters

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