Macedo-Gaetani-Peña. Actrices que interpretan a botineras y, a veces, hasta se confunden con ellas. Al menos cuando hablan.
«Estoy un poco podrido, no cansado pero podrido», así definió Mariano Narodowski su situación en el Gobierno de la Ciudad luego del escándalo de espionaje que salpica al oficialismo, y un día antes de declarar como acusado en la causa. El lenguaje pareció poco apropiado para un ministro de Educación, que al día siguiente dejó de serlo.
«Somos en realidad un equipo que juega en una cancha grande, que es la cancha de América del Sur, que es la casa común de todos nosotros. Estoy muy futbolera últimamente». Inevitable que Cristina de Kirchner se vuelva futbolera, con la TV oficial convertida en cadena deportiva.
«En verdad, seduce ver jugar al fútbol, la masculinidad, las remeras pegadas al cuerpo...». «Talento y personalidad son una fórmula irresistible. ¿Quién no vio lindo a Diego en el Mundial 86?...». «Entregan el alma, han invertido su niñez y juventud probándose...». Romina Gaetani, Florencia Peña e Isabel Macedo, en ese orden, en Gente. Aunque deban promocionar «Botineras», sería mejor que dejaran que sus personajes hablen por ellas en la tele.
«Mi perrito sufrió estrés televisivo y se descompensó... Se estresó porque tenía demasiada gente y luces alrededor, pero por suerte ya se encuentra bien». Más de lo mismo. Esta vez, Isabel Macedo en Caras, a lo Wanda Nara.
«Las minas de la JP eran más lindas que las del Partido Obrero». Así explicó el actor Jean Pierre Noher en Pronto cómo llegó a formar parte del peronismo.
Silvio Berlusconi no puede con su genio. Se proclamó un «súper» primer ministro y afirmó: «Quien cree en mí está todavía más convencido. Todos se preguntan: ¿Dónde hay un político con los cojones como Silvio Berlusconi?». El primer ministro italiano habló en el congreso del Partido Popular Europeo (PPE), que se clausuró ayer en Bonn.
«La mujer vuelve a ser virgen cada vez que inicia una relación». La actriz Adriana Salonia en Paparazzi.
«Prefiero tener papas fritas en la panza antes que anfetaminas en el cuerpo». De la mediática Nazarena Velez, en Pronto.
«Es en síntesis lo de siempre: comprometernos a respetar la legalidad democrática por aquello de que eso que le asignaban a Bertolt Brecht, pero que luego me vine a enterar al cabo de un tiempo que no es una frase de Brecht acerca de que primero vinieron por los socialistas, luego por los obreros, etcétera. Bueno, no era Brecht, todos estábamos convencidos que era de él, me enteré en el Museo del Holocausto, en Washington, que no era de Brecht, sino que era de un judío, pese a que Brecht también lo era, decía al final: cuando vinieron por nosotros ya era demasiado tarde». Le cuesta a Cristina de Kirchner los amigos que gana con otros actos de gobierno en la comunidad judeo-argentina. Ni la frase era de un judío, ni Brecht era judío. Atención asesores.
«Todavía no digo que soy cantante» (por suerte). La modelo empresaria Jésica Cirio en Caras.
«Afuera me tratan co-mo un Rolling Stone». Del actor Benjamín Rojas, en 7 Días, sobre la repercusión en el exterior de su trabajo con Cris Morena.
«Hay muchos futbolistas que me dan pena y me parecen pobres infelices», sostuvo duramente Damián De Santo. Más promoción para la tira «Botineras», donde se insiste en hacer hablar «en serio» a los actores sobre el mundo que interpretan en la ficción. En Paparazzi.
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