20 de mayo 2011 - 00:00

Zonceras y sandeces

Zaira Nara si ve una novia, llora.
Zaira Nara si ve una novia, llora.
«Me decidí por vos». La frase es del rabino Bergman, y está en los afiches con los que promueve su participación política. ¿Le habrá dicho lo mismo a Mauricio Macri cuando aceptó encabezar la lista de legisladores del PRO? ¿Habrá tenido que elegir o habrá sido la única propuesta?



«Lo que pasó, que es lo que se vio en el video, fue un acto de índole privada entre dos adultos», dijo Martín Lousteau sobre su episodio con Juana Viale. Finalmente, el economista habló, ¿en el programa de Jorge Rial o en el de Viviana Canosa? No, en TN. También se refirió a otros asuntos, se supone de su incumbencia. Entre otras cosas, dijo: «Para mí, Strauss-Kahn es un peronista».



«Si gobierno Santa Fe, la gente va a estar alegre», dijo el comediante Miguel del Sel. ¿Tendrá pensado llegar cada día a Casa de Gobierno disfrazado de «la Tota»?



«Estoy tan sensible con la boda que me cruzo con novias, y me pongo a llorar. Me emociona muchísimo». Zaira Nara, promocionando en Caras su próximo casamiento con el futbolista Diego Forlán.



«Me hartó su soberbia, su mala educación, su creencia de que es aristocrática, cuando salió de mi misma tierra santafesina, de un pueblo digno y sencillo... Es una vieja dama indigna... Si te criás en el fango, es imposible sacártelo del cuerpo, y de eso sé algo, y aquí Juanita es la víctima, no la diva, que no existen más. Ni Legrand ni Giménez, con su limitada capacidad de actuación y su fotoshop esquizofrénico tratando de vender una imagen de nena-abuela, ingenua y sexy, pero con cero compromiso hacia lo social». Se enojó el modisto Roberto Piazza.



«Yo tenía buena relación con Duhalde, pero le agarró un ataque de Rambo; me dice tigre de papel; yo no quiero faltarle el respeto, pero él es enano de jardín», disparó Hugo Moyano. Y fue por más el titular de la CGT: «Yo no sirvo para ser número dos. Soy número uno o no soy nada».



«Él es rico de corazón. No sé si me interesa si mi marido es millonario o no», le dijo Karina Jelinek a Susana Giménez. La conductora no dejó de mostrar su desacuerdo: «Hoy yo no me casaría con un pobre... Siempre me casé con pobres», exageró. A propósito del rodetito de Leonardo Fariña, el esposo de la modelo, la Jelinek confesó: «Me encanta el pelo largo, así, salvaje; cuando se lo suelta es Rambo».



«Parece un gordito bueno. ¿Le hiciste algo para que te pegue?», le disparó sin anestesia -y sin pensar- Susana Giménez a Victoria Vanucci, ex del jugador de fútbol Ogro Fabbiani, a quien había denunciado por agresiones. Porque, «un cachetazo entre los integrantes de una pareja

no hace nada», opinó la conductora. Otra de Susana, y van...




«Llévenme comida a la cárcel, porque volvería a besarme la camiseta». Matías Almeyda, sobre sus acciones provocativas en el partido entre Boca y River. Igual, pidió que le quitaran la roja recibida en el superclásico.



«Venimos bien cuando las papas queman, pero participar no»... «En este ispa parece que pueden hacer política cantantes, vedettes, parientes, apropiadores, apropiados. Pero sindicalistas, no». Del Twitter del gremialista Julio Piumato.



«¡Bonito culo!», le dijo el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional Dominique Strauss-Kahn a una de las azafatas del avión en el que tenía previsto viajar a París poco antes de su detención, según relató el diario galo Le Point.

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