28 de julio 2022 - 00:01

El Banco Central vendió u$s130 millones y el CCL subió 3,4% a $339,40

BCRA Banco Central

Los pagos por importación de energía siguen pesando sobre la operatoria del BCRA. Durante la jornada de ayer la entidad tuvo que vender u$s130 millones, ya que la demanda de divisas para energía superó largamente los u$s150 millones, según fuentes del mercado.

En ese contexto, el dólar oficial -sin los impuestos- se ubicó en $137,58, de acuerdo al promedio en las principales entidades del sistema financiero, mientras que en el Banco Nación el billete subió hasta los $137,25 para la venta.

El dólar mayorista, que regula directamente el BCRA, aumentó 23 centavos hasta los $130,91.

En tanto, los financieros cerraron con saldo dispar. El dólar “contado con liqui” (CCL) -operado con el Global 2030- se disparó $11,26 (+3,4%) hasta los $339,40 con lo cual, la brecha cambiaria con el tipo de mayorista se ubicó en los 159,3%.

Por su parte, el dólar MEP -también valuado con el Global 2030- cayó $1,11 (-0,3%) hasta los $323,77, mientras que el spread bajó hasta el 147,3% frente al tipo de cambio oficial mayorista.

En este marco, el dólar ahorro o dólar solidario-que incluye el 30% del impuesto PAIS y el 35% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales- subió 33 centavos hasta los $227,01.

A su vez, el dólar turista o tarjeta -minorista más Impuesto PAIS, y una percepción del 45% deducible del Impuesto a las Ganancias y de Bienes Personales- creció 53 centavos hasta los $240,77.

Finalmente, el dólar blue subió $3 hasta los $326. Así, la brecha entre el dólar informal y el tipo de cambio oficial mayorista se ubicó en 149,05%, tras haber trepado al 160% el viernes de la semana pasada, su máximo en 40 años.

Durante julio, el dólar blue acumula un alza de $88, lo que representa hasta el momento su mayor avance mensual en el año, luego de terminar junio en los $238.

La presión sobre el tipo de cambio se mantiene latente desde que se produjo una liquidación de la duda en pesos atada al CER, a principios de junio, prosiguió cuando el BCRA endureció el cepo cambiario a las empresas, a fines del mes pasado, y se aceleró a partir de la renuncia del entonces ministro de Economía, Martín Guzmán, a principios de julio.

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