Cambio climático: la lucha se fortalece con la cooperación

Energía

La idea de la colaboración transnacional, que se ha fortalecido en las últimas décadas, ha pasado de ser una buena alternativa a ser la única opción en la lucha contra el cambio climático. Está muy claro que no basta con que sólo un grupo de países avance hacia la descarbonización si todas las naciones, en conjunto, no toman conciencia de la necesidad y la urgencia de hacer lo mismo.

Si en el contexto geopolítico, la necesidad de forjar alianzas se ha vuelto cada vez más urgente, cuando hablamos del sector privado, no es diferente. Diversas instancias de la sociedad, inclusive las fuentes de inversión, son cada vez más cautelosas en cuanto a las acciones de la iniciativa privada, incluso vinculando la disponibilidad de recursos a las respuestas efectivas para enfrentar el cambio climático.

Hace un tiempo, relativamente reciente, las empresas comenzaron a rendir cuentas por la transparencia de sus finanzas, en aras de la ética y el buen gobierno. Hoy en día, esta claridad de la información también se requiere con respecto a las acciones de la empresa en favor de la sociedad. Con una exposición sin precedentes a los impactos del cambio climático, el sector privado desempeña un papel clave en la aceleración de la descarbonización para garantizar condiciones de vida mejores y más sostenibles.

En este escenario, un punto de atención proviene específicamente del sector industrial. Las industrias de diversos segmentos están siendo empujadas hacia la descarbonización, muchas de ellas con activos que necesitan ser modernizados. Sectores como el de la siderurgia, por ejemplo, se enfrentan a un gran reto. Datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) indican que la industria siderúrgica, a nivel mundial, es la fuente industrial responsable de la mayor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (alrededor del 7%).

Es importante resaltar que se trata de áreas que requieren importantes cambios de proceso industrial y de capital a gran escala. Cambiar el procedimiento del alto horno, por ejemplo, que en la siderurgia permite corregir las impurezas del hierro, no es nada sencillo. Sin embargo, donde hay un desafío, también hay una oportunidad, y la industria puede beneficiarse de una perspectiva real y cada vez más prometedora cuando hablamos de integración. Ese potencial depende fundamentalmente del establecimiento de alianzas transnacionales de carácter global, que permitan a las empresas compartir mejores prácticas y trazar objetivos conjuntos.

Porque creemos que combatir el cambio climático requiere acciones coordinadas y colectivas, y que este es un tema urgente, nos unimos a la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), como cofundadores de la Alianza para la Descarbonización de la Industria. La iniciativa, que ya cuenta con la participación de trece compañías globales, como Enel Green Power, Repsol, Equinor, entre otras, está abierta a la adhesión de empresas del segmento electro intensivo de todas partes del mundo. Al crear una plataforma para que los socios de la industria, la tecnología y el conocimiento colaboren, estamos aprovechando las habilidades y la experiencia para avanzar en la descarbonización.

Esta nueva necesidad de unidad que se consolida está en línea con algunas de las principales ventajas del continente latinoamericano: abundancia de fuentes renovables, democracias estables y una historia de comercio exterior regional, lo que señala un avance significativo en la descarbonización industrial de la región. Sin embargo, todavía existen algunos desafíos, como la necesidad de sensibilizar a los responsables de la toma de decisiones y la necesidad de atraer inversiones.

Tan relevante como el diálogo es que asumamos compromisos sobre cuestiones en las que aún no hemos alcanzado nuestros ideales. Esta transparencia incluso funciona como un estímulo para que vayamos más allá con acciones disruptivas respecto a temas para los que, nosotros, como iniciativa privada, todavía no estamos diseñados.

(*) Vice Presidente para América

Latina Siemens Energy.

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