10 de agosto 2026 - 15:54

El transporte, factor clave en la infraestructura energética

La matriz energética no se define solo por lo que se produce, sino también por la capacidad de transportar esta producción de manera segura, eficiente y continua.

TGN tiene operaciones en 17 provincias y transporta aproximadamente el 40% del gas que circula por los gasoductos troncales argentinos.

TGN tiene operaciones en 17 provincias y transporta aproximadamente el 40% del gas que circula por los gasoductos troncales argentinos.

TGN

La expansión de Vaca Muerta y la multiplicación de la producción de petróleo y gas en pocos años movilizó a cientos de empresas e industrias, muchas de las cuales ya tienen décadas de presencia en el país, y que hoy están embarcadas en consolidar los proyectos existentes y crear nuevos emprendimientos para afianzar la infraestructura que moviliza la energía por todo el país y le permite también llegar a mercados internacionales.

Gasoductos, plantas compresoras, estaciones de medición e interconexiones regionales son el eslabón que convierte la producción en abastecimiento, la disponibilidad de recursos en competitividad y el potencial exportador en desarrollo concreto. La matriz energética no se define solo por lo que se produce, sino también por la capacidad de transportar esta producción de manera segura, eficiente y continua.

En la Argentina, el gas natural representa más de la mitad de la matriz energética nacional. El gas reduce emisiones frente a otros combustibles fósiles más intensivos en carbono, aporta respaldo al crecimiento de las renovables y sostiene actividades esenciales para los hogares, la industria y la generación eléctrica.

El año pasado se concretó la primera exportación de gas natural a Brasil a través de Bolivia utilizando el sistema de transporte de TGN.

El año pasado se concretó la primera exportación de gas natural a Brasil a través de Bolivia utilizando el sistema de transporte de TGN.

El crecimiento del gas no convencional abre la posibilidad de fortalecer el abastecimiento, sustituir importaciones y ampliar las exportaciones regionales. Pero el verdadero cambio de etapa ya no pasa únicamente por producir más, sino por convertir ese recurso en desarrollo, empleo, competitividad y presencia energética regional.

Los recursos naturales, por sí solos, no transforman la matriz energética. Para que esa energía llegue a hogares, fábricas, centrales eléctricas y mercados vecinos, hace falta infraestructura.

La reversión del Gasoducto Norte expresa con claridad este cambio de etapa. Durante años, buena parte del norte argentino dependió del gas importado desde Bolivia. Hoy, con el crecimiento de la cuenca neuquina, el sistema se adapta para transportar gas desde Vaca Muerta hacia el norte del país. Esa transformación fortalece la seguridad del abastecimiento interno y amplía las oportunidades de integración energética regional.

En ese entramado, el transporte de gas cumple un rol determinante. Transportadora de Gas del Norte (TGN) transporta el 40% del gas que circula por los gasoductos troncales argentinos, equivalente a aproximadamente el 20% de la matriz energética nacional. Esa escala demuestra que la infraestructura no es un complemento del sistema: es una condición indispensable para que el sistema funcione y para que el potencial energético del país pueda convertirse en valor económico y social.

Para TGN, el punto de partida para nuevas inciativas está en los activos existentes, las obras realizadas y la experiencia acumulada en la operación de una red que atraviesa buena parte del territorio nacional.

Para TGN, el punto de partida para nuevas inciativas está en los activos existentes, las obras realizadas y la experiencia acumulada en la operación de una red que atraviesa buena parte del territorio nacional.

Durante años, las empresas del sector, entre ellas las transportadoras, recibieron tarifas por debajo del costo, a pesar de lo cual siguieron cumpliendo su rol activamente. En un nuevo esquema de mayor previsibilidad macroeconómica se plantean nuevas posibilidades de ampliar los gasoductos existentes, para transportar la producción de Vaca Muerta por toda la Argentina y al mismo tiempo reforzar los mercados regionales de exportación.

La estabilidad macroeconómica trajo aparejado un nuevo esquema para nuestro sector, con un marco regulatorio que ahora ofrece nuevas y desafiantes oportunidades para todos los actores, y permite que los consumidores industriales tengan la posibilidad de establecer sus propios contratos de provisión en función de sus necesidades operativas.

Operamos y mantenemos más de 11.300 kilómetros de gasoductos propios y de terceros, con 22 plantas compresoras en 17 provincias, conectando las cuencas neuquina, noroeste y boliviana con 8 de las 9 distribuidoras del país.

Proyectamos nuestra operación a futuro a partir de los logros ya conseguidos: fuimos protagonistas de la reversión del Gasoducto Norte, que permitió elevar la capacidad de transporte en el sentido sur-norte a 15 millones de m³ diarios.

El año pasado, en tanto, se concretó la primera exportación de gas natural a Brasil a través de Bolivia, utilizando el sistema de transporte de nuestra compañía, marcando un hito histórico en la integración energética regional.

Nuestra operación es segura, certificada por normas internacionales, en plena expansión y con nuevos importantes proyectos en la mira: un marco macroeconómico previsible, en un contexto donde se promueven las inversiones, marcan un camino que nos invita a mirar el futuro con optimismo.

TGN apunta ahora a una etapa de expansión apoyada en un escenario que, de acuerdo con el ejecutivo, ofrece mejores condiciones para atraer capital.

TGN apunta ahora a una etapa de expansión apoyada en un escenario que, de acuerdo con el ejecutivo, ofrece mejores condiciones para atraer capital.

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