21 de abril 2010 - 19:15

A 100 años de su muerte, Mark Twain se cotiza más que antes

Los escritos de Twain por los que se pagaría una abultada cifra.
Los escritos de Twain por los que se pagaría una abultada cifra.
Al cumplirse 100 años de su muerte, producida el 21 de abril de 1910, la casa Sotheby's de Nueva York exhibió el manuscrito inédito de Mark Twain que pondrá a la venta en el mes de junio, y por el que espera recaudar entre $120 y u$s 160 mil.

"Family Sketch" es una retropectiva íntima con memorias del autor estadounidense, su infancia y su familia, de 64 páginas.

Los orígenes de Twain dicen mucho de su obra posterior: nació el 30 de noviembre de 1835 en Florida (Missouri, EEUU), pero fue el puerto de Hannibal, donde se trasladó con su familia a los cuatro años, el escenario al borde del Mississippi en el que se inspiran las correrías de Tom y de Huckleberry, en las que el autor plasmó muchas de sus vivencias tempranas.

Entre ellas, su relación con la esclavitud, que vivió de cerca en Mississippi, un estado que la permitía, y en su propia casa, ya que su padre tuvo un esclavo y uno de sus tíos tuvo varios, con los cuales el joven Sam pasaba largos ratos escuchando sus cuentos y sus cánticos espirituales.

En 1857 regresó a Mississippi y tras dedicarse a pilotar barcos por el río, el estallido de la guerra civil (1861-1865) le obligó a abandonar este trabajo y le condujo hacia Nevada, donde pretendía dedicarse a buscar oro.

El primer punto de inflexión en su carrera como escritor llegó en 1865, con la publicación en diversos periódicos de un relato corto, "La célebre rana saltarina del distrito de calaveras".
Twain consiguió un notable éxito con este cuento pero más aún con sus artículos de viajes, recopilados luego en un libro, "Guía para viajeros inocentes" (1869).

Mientras continuaba su carrera como periodista y comenzaba la de escritor, Twain se mudo a varias ciudades, se casó con Olivia Langdon y nació su primera hija, Susy, que murió a los dos años de difteria.

Un drama que le llevó a volcarse en la crítica social antes de centrarse en una pura ficción que, sin embargo, siempre tuvo fuerte trasfondo de realidad que demostraba la clara vocación antropológica del escritor.

En 1876 llegaron las aventuras de Tom Sawyer, que iba mucho más allá de la literatura infantil y juvenil en la que se encuadró en un primer momento y que apuntaba la vertiente social que el escritor daría siempre a sus libros.

"Príncipe y mendigo" (1881), "Vida en el Mississippi" (1883), "Un yanqui en la corte del rey Arturo" (1889) o la que es sin duda su obra más famosa, "Las aventuras de Huckleberry Finn" (1884), en la que satiriza la esclavitud que predominaba en los estados sureños.

Entre 1890 y 1900, Twain y su familia se dedicaron a viajar por todo el mundo y el escritor fue testigo de las diferencias sociales, que plasmó en sus obras y desde 1901 hasta su muerte fue el presidente de la Liga Anti-imperialista.

"Toda la literatura norteamericana empieza con él. No había nada antes. No hay nada después", señaló Ernest Hemingway.

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