14 de julio 2008 - 00:00

A diferencia de Europa, un calmo julio porteño

En una etapa sin ventas importantes ni grandes emociones, una de las pocas ofertas que se destacan en los remates porteños son las obras del popular Benito Quinquela Martín.
En una etapa sin ventas importantes ni grandes emociones, una de las pocas ofertas que se destacan en los remates porteños son las obras del popular Benito Quinquela Martín.
Paris es una fiesta, no sólo porque los locales están de vacaciones, y los turistas no dejan de consumir, sino porque el volumen y los precios del arte están bien para arriba. En el primer semestre se ha vendido 104% más que el año pasado, y casi 300 millones de dólares cambiaron de manos en diez días. Los compradores han sido de Europa (37%), de Francia (34%), americanos (18%), y 10% de Asia y Medio Oriente.

Una venta promedio es de 92.000 dólares (40 veces más que lo que se recauda en la Argentina), y los mejores precios y récords están en las esculturas de Pompon y de Gerome.

En Londres, los remates de Arte Antiguo han sido un éxito: se han vendido más de 200 millones de dólares, y las grandes sorpresas son lotes que han multiplicado por 20 sus estimaciones. Ya se ve que las atribuciones de los expertos de Sotheby's y Christie's no son compartidas por el mercado como lo eran en tiempos pasados, ya que los coleccionistas pagan mucho más que lo que opinan esos expertos.

En Buenos Aires se vendió muy bien en los remates realizados en el Banco Ciudad de Buenos Aires y en Arroyo. Aunque lo que se ofrece no es muy destacado, ni atractivo, la fuerza de la demanda hace que los lotes sean pujados como si fueran de excepción. Sin duda que, salvo una necesidad, no son tiempos para hacer líquidos bienes que se valorizan y que además tienen bajos precios. Es por ello que los lotes mejores ven triplicadas sus bases, como las obras de Forte y Presas que se vieron en la calle Esmeralda.

En el otro remate se destacaba un Carlos Alonso que tiene como personaje a su amigo Antonio Berni pintando en su taller, y que fue numerosas veces expuesto en la ciudad de Córdoba (el propietario era un galerista y marquero cordobés). Se ofrecieron 120 lotes de calidad mediana, que alcanzaron muy buenos precios.

Esta semana continúan las ventas en Buenos Aires. Mañana es la primera noche de subasta en la casa Saráchaga de la calle Juncal, donde hasta hoy a las 21 se pueden ver los 1.300 lotes ofrecidos. La falta de objetos importantes lo demuestra el hecho de que los lotes más cotizados tengan bases que fluctúan entre 60.000 y 30.000 dólares, destacándose las obras de Quirós, Malanca y Malinverno. Una importante obra de Leopoldo Presas, creemos que duplicará su base de 12.000 dólares. Es una pintura de la década del sesenta, de buenas medidas (105x122 cm.), y característica de lo mejor de su producción.

También hay buena porcelana y platería y cerca de 500 libros de buena procedencia.

El catálogo es de gran calidad para esta casa que cumple 70 años de antigüedad en el mundo del mercado de arte. Hay un buen lote de platos de Compañía de Indias, que tienen como origen la casa Vetmas, el mejor y más reputado anticuario de la Argentina. También hay como rareza 14 cajas de madera que serán intensamente pujadas; en su momento fueron para habanos, guantes, abanicos, fichas de poker y ahora seguramente serán objeto de decoración para alguna casa porteña.

En general son lotes de bases inferiores a los 3.000 dólares y estimamos que solamente arribarán a buen precio un par de potiches o vasos de porcelana Imari con monturas en bronce que se venderán en mas de 50.000 dólares.

  • Oportunidades

    En la Casa Roldán, también de la calle Juncal, se ofrecen 290 lotes, que se pueden ver hasta mañana a las 20. Son también obras de calidad intermedia y de acomodadas bases. El catálogo ilustra su portada con una característica obra de la inolvidable Raquel Forner, fallecida hace 20 años, y de quien esperamos aún una retrospectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes. Es una obra de 1962, de buenas medidas, que está estimada en 50.000 dólares de base.

    Hay también un yeso de la escultura «La Rebelde», de Antonio Sibellino, que sirviera, además, para una composición de Emilio Pettoruti en su momento. Desgraciadamente no se puede saber cuántas réplicas en yeso hay, pero sin duda en tan solo 4.000 dólares, no parece una compra riesgosa para tan bella obra. Hay buenas pinturas y a bajos precios de Lynch, Malanca, Roig, Castagnino, Alice, Tessandori y Witjens.

    También dos lindos retratos de Presas y de Alonso, un conjuto de cuatro obras de flores de Carlos Alonso, Juan del Prete, Marcos Tiglio y Raúl Russo, que son una tentación para comprarlas a todas y colgarlas en la misma pared.

    En Roldán hay también un Quinquela Martín (un artista que no puede faltar en los remates porteños); la obra es de su último período pero con un lindo colorido gris, que nos recuerda sus vistas con escarcha e incluso con cenizas de erupciones de volcanes en mendoza que llegaron a Buenos Aires.

    Un mes de julio sin grandes ventas y grandes emociones en las casas de subasta, quizás para compensar el mal humor reinante, las peleas absurdas y la falta de diálogo que imperan en las calles y rutas argentinas, habrá tranquilidad en nuestro modesto mercado de arte.
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