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13 de agosto 2013 - 13:30

“A veces sólo el cine le muestra al mundo lo que pasa”

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Callum MacRae estuvo en el país exhibiendo su fuerte film sobre los campos de la muerte en Sri Lanka
ño, Callum MacRae vivió en Nigeria. Después estudió artes en Escocia, fue recolector de basura, miembro de una radio pirata, maestro y periodista de investigación, hasta que se hizo documentalista especializado en crímenes de guerra. Por esto último lo propusieron para el Premio Nobel de Paz, lo que le pareció una exageración, "pero hubiera sido bueno para el periodismo".

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McRae pasó fugazmente por Buenos Aires, para participar en el Festival de Cine de Derechos Humanos, donde presentó su estremecedor "No Fire Zone: The Killing Fields Of Sri Lanka". Dialogamos con él.

Periodista: ¿Cómo es que pasó su infancia en Nigeria?
Callum MacRae: Mis padres eran misioneros de la Iglesia Presbiteriana Escocesa. No soy religioso, pero aprecio la valentía de esa Iglesia que durante la Guerra de Biafra organizó los vuelos nocturnos llevando comidas y remedios para los sitiados, en abierto desafío al gobierno británico que ordenaba "neutralidad".

P.: Así que la Iglesia Escocesa enfrentó a Londres.
C. M.R: Allá decimos "Todos a favor de Escocia y de cualquiera que juegue contra Inglaterra". No nos sentimos colonizados, pero quizá nos independicemos algún día, al menos en materia administrativa. Habrá un referendum en el 2014, ya veremos qué pasa.

P.: ¿Cómo pasó de la docencia al periodismo?
C. M. R.: Empecé haciendo una sátira sobre los docentes en el "Times Educational Supplement". Del "Times" pasé a escribir en otros medios, especialmente "The Observer", del que fui corresponsal. Un día me pidieron que presente en un programa de televisión, "Hard News", dos especiales sobre casos de corrupción que yo había denunciado en ese diario. Así entré, y me quedé. Y a medida que engordaba y se me caía el pelo, fui pasando detrás de las cámaras. Nunca estudié cine ni televisión. Me formé sobre la marcha. Hasta que un día me ofrecieron volver al Africa y acepté enseguida.

P.: ¿Cómo es su relación con Africa?
C.M.R.
: En cierta forma me siento leal al Africa, conozco bastante muchos de sus países, pero me enojo viendo lo que pasó durante la colonia, y lo que pasa ahora en muchos de sus países. Por ejemplo, cuando Sudán del Sur se independizó, los del Norte siguieron bombardeando desde el aire toda la semana. Eso lo viví, igual que los bombardeos a civiles en Sri Lanka.

P.: Primero hábleme de "Life And Death In The War Zone".
C. M. R.:
Es sobre un hospital militar en Iraq. Viajé desde Jordania en diversos vehículos. El último me dejó a media milla. No quiso seguir. ¡Los marines me miraban caminar hacia ellos cargando todo el equipo bajo el sol, y haciendo señas que no entendían! Luego, yo no entendí las reglas. El hospital era excelente, pero solo atendía a los suyos. A dos kilómetros vi niños muriendo por falta de suero, un soldado iraquí infectado por una herida causada por los kurdos (que los otros no atendían porque oficialmente los kurdos no eran enemigos), un cristiano quedándose parapléjico por las bombas lanzadas sobre su aldea. Me consta que los médicos se sentían incómodos, pero las reglas eran esas.

P.: ¿Cómo se dedicó a cubrir guerras?
C. M. R.: También hice trabajos sobre gitanos rumanos, prostitutas ("My Body, My Business"), el tsunami en Japón, etc., pero, es cierto, me fui especializando en informes de guerra. Hasta que un día el Channel Four me propuso cubrir la guerra civil en ese país, fui, volví, hice dos especiales de fuerte repercusión y luego, con Outsider Television, un documental más largo para difundir por todo el mundo.

P.: ¿Quiénes integran Outsider Television?
C. M. R.: Mi esposa y yo. Pero el Channel Four me financió, es el único comprometido en difundir ese conflicto. Y hay que hacer mucho. Para las víctimas es el único modo de decirle al mundo lo que pasa. Yo hice apenas algo, y con mucha dificultad. El gobierno de Sri Lanka dice que me pagan los guerrilleros tamiles, aunque en el mismo trabajo denuncio los crímenes de los tamiles. Ahora, apenas avisé que pienso volver, un diplomático de larga carrera me envió un twitter, "Haré que le nieguen la visa", y agregó 40 más, cargados de insultos. Ni le digo la de anónimos que estoy recibiendo. Igual iré. Sería estúpido que me pasara algo.

P.: Dicen que "No Fire Zone" tiene las imágenes más fuertes que se hayan visto en la televisión británica.
C. M. R.:
Debíamos mostrarlas. Fuertes e indiscutibles, cuya veracidad está confirmada por expertos en imágenes digitales (confirman con qué cámara se sacaron, etc.) y por médicos forenses (el modo en que vemos caer un cuerpo, la forma en que sale la sangre,etc.). Espero que un día sirvan para llevarlos a juicio, porque encima la guerra terminó, pero ellos siguen masacrando. ¡Ahora hasta tienen un grupo paramilitar de supuestos monjes budistas que apalean a las minorías de otras religiones!

P.: Para distendernos un poco. ¿Su esposa se preocupó más por sus viajes a Sri Lanka o por su trabajo con las prostitutas?
C. M. R.:
¡Quiero pensar que no se afligió por ninguna de esas razones! Pero de veras apoya sinceramente todo lo que hago. Ella es una mujer excepcional.
Entrevista de Paraná Sendrós

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