21 de febrero 2005 - 00:00

Actualidad del arte

Juan Travnik con la fotografía «Claromecó» 2004) ganó el premio de la Fundación Federico Klemm.
Juan Travnik con la fotografía «Claromecó» 2004) ganó el premio de la Fundación Federico Klemm.
CONTROLES

• La muestra de Lan fue presentada por un locutor, que cuando comenzó a hablar, interrumpió no sólo el samba y los tangos, sino también el clima excitante de la fiesta. Dijo que el espacio estaba preparado para catástrofes, con dos rutas de evacuación y entre otros elementos, dos bocas hidrantes; agregó que Petrobrás, patrocinante de la exposición, contrató personal socorrista, un grupo electrógeno y una ambulancia que estaba en la puerta de guardia permanente. El ingreso a la sala estaba estrictamente controlado por la empresa, para desgracia de los que quedaron fuera de la lista. Recién después de que los discursos de Néstor Severo, recién llegado de Brasil, y de Alberto Guimaraes, referidos a la integración cultural, se cortó el hielo gracias a las piruetas de los bailarines profesionales de tango y de samba.

REENCUENTRO


• Recuperado el entusiasmo inicial, celebraron el reencuentro después del verano, el embajador de Brasil, Mauro Vieira, su agregada Cultural, Claudia Bussi, Luiz Fonseca, Juan Francisco Roza, Helio y Mariza de Macedo Soarez, Orlando Di Pino, los coleccionistas Teresa Gowland, Juan Cambiaso y Mauro Herlitzka. Por su parte, la presidenta de los Amigos de Recoleta, Magdalena Cordero y el vicepresidente, Alejandro Corres, comenzaron a agregar participantes brasileños a la gira que organizaron para concurrir en grupo a la Bienal de Venecia en setiembre. El subsecretario de Cultura nacional, José María Paolantonio, fue el primero en retirarse, cuando comenzaron los interrogantes sobre los planes culturales de la gestión actual.

TRAVNIK


• Frente a la Plaza San Martín se exhibe el VIII Premio Federico Klemm a las Artes Visuales, distinción que ganó Juan Travnik con la fotografía «Claromecó» (2004), en segundo lugar, Rosalía Maguid con «Einstellung» y Hernán Marina con «Máscaras de gas»; mientras Eric Martinet, Bobby Lightowler y Patricio Gil Flood recibieron menciones especiales. Juan Travnik, director de la Fotogalería del Teatro San Martín, cuenta que sacó la foto en una playa del sur de la provincia de Buenos Aires. «Claromecó es mi lugar en el mundo y paso mis eneros desde hace cerca de 20 años. Esta obra forma parte de una incorporación a mi trabajo no sólo del color sino de una manera de mirar que resulta más abarcadora». La imagen de una playa en un día soleado resulta enigmática: en la línea del horizonte que dibujan las dunas se advierte una luz naranja que se confunde con el cielo amarillento, y unas nubes obscuras como nimbus se superponen a los sedosos cirros blancos. Se trata de un incendio oculto tras las dunas que genera cierta inquietud en los personajes que están en la playa, como las que podría provocar el arribo inesperado de una tormenta. Pero justamente, el misterio de la imagen reside en que el sol y las moderadas actitudes desmienten la posibilidad de una tormenta.

PARIS

• «Hay referencias a la pinturadecimonónica que evoca la obra de Turner, pero quebrada por la instantaneidad de la foto (contemporaneidad en la técnica). Es una toma directa, con cámara de gran formato, y copia sin manipulación ni intervención digital. No por prejuicio (no descarto incorporar esos recursos en mis trabajos, de hecho algunos ya los tendrán) pero en este caso no me resultó necesario», agrega Travnik. Dedicado al oficio desde hace más de 30 años, acaba de exponer en París, y en una entrevista en «Le Figaro», el titular destaca una de sus frases: «La fotografía es el modo más creativo de expresión en Argentina», asegura Travnik.

ARCO

• Entretanto, en Madrid, durante la feria de Arco, no sólo la fotografía sino que la pintura argentina también suscitó entusiasmo. En la galería Pradilla de España, estaban las imágenes de Marcos López y los cuadros de Elsa Soibleman, y uno de los inquietantesretratos de la artistailustra la tapa del último suplemento cultural del diario «El Mundo» de Madrid.

COLECCIONISTA


• En su espacioso departamento de la calle Juncal, Cristina Guzmán demostró sus virtudes como coleccionista avezada, dueña de dos pinturas de Guillermo Kuitca con calidad museística, además de varios cuadros elegidos con buen ojo de Rómulo Macció, Luis Felipe Noé, Liliana Porter y el mítico Alberto Greco, entre otras obras del siglo XVIII por demás interesantes del Alto Perú. Durante el almuerzo que realizó Guzmán el domingo pasado para homenajear a su primo, el escritor jujeño Héctor Tizón, de paso por Buenos Aires rumbo a París, disfrutando de un cordero patagónico a la menta, estuvieron Norberto Frigerio, Camilla Makeson, Palenque Bullrich, Horacio Grimoldi, Renato Rita, María Marta Pichel y el ascendente pintor Fernándo Cánovas, quien ha conseguido que el chino Pei, uno de los arquitectos más cotizados del mundo, autor de la pirámide del Museo del Louvre y el hotel Four Season de Nueva York, done a Buenos Aires el plano para convertir el edificio del Correo porteño en un centro de museos internacional.

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