Para celebrar sus 30 años con la música, José Luis Perales ofreció una larga lista de sus más grandes hits, para delirio de sus incondicionales porteños, que llenaron dos Gran Rex.
«30 años no es nada. Grandes éxitos». José Luis Perales. Con J. A. Rivero (piano, dir. musical), S. Greco (bajo), E. Ferrer (batería), B. Fernández (guitarra), Y. Sánchez (percusión), M. Roca Alonso, G. Tobarías (violines), A.Terán (viola), M. E. Castro (cello), M. A. Tallarita (trompeta, fliscorno), F. Aguiar, Ch. Terán ( saxos) y V. Gervini ( trombón). (Teatro Gran Rex, 10 y 11 de julio).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
José Luis Perales es de esos artistas que suelen ser blanco de bromas privadas entre intelectuales, o aún para citarlo públicamente como un ejemplo de lo que «no debe ser» en la música popular. E incluso como contrapartida, o no tanto, en tiempos de posmodernidad y de revalorización de lo técnicamente menos elaborado, su estilo y sus canciones pueden entrar en un terreno de aceptación de lo «kitsch» que guarda, por supuesto, cierta actitud paternalista y, otra vez, burlesca.
Pero resulta que Perales cumplió 30 años con la música y que, muchísimo más que como intérprete, su trabajo como compositor ha atravesado países, generaciones, épocas, con sus letras, de un romanticismo algo naif y de rima previsible. Sus melodías, en un modelo de canción pop que nunca ha buscado la ruptura ni la vanguardia, pueden ser tarareadas sin errores aún por muchos de los que defenestran su obra.
En plan de celebrar sus tres décadas de creador y cantante, el español volvió a la Argentina -para actuar en Rosario, en Buenos Aires y en Córdoba; siempre con entradas cómodamente vendidas-, un país que siempre le resultó muy acogedor, al punto de que fue en este mismo teatro Gran Rex donde hizo su debut sudamericano.
Para estos nuevos shows, a manera de festejo, y para alegría de los miles de fans que aún hoy lo siguen, se propuso un repaso por muchos de los temas más exitosos de su muy fecunda creación de hits; todos títulos que se hicieron muy populares, en su propia voz o en la de varios otros intérpretes de Hispanoamérica. Con el respaldo de una orquesta numerosa en la que convive una banda pop española -comandada por su director musical y pianista José Antonio Rivero- con un combo argentino de cuerdas y vientos, Perales se dio el gusto de volver sobre piezas como «Por qué te vas», «Amor sin límite», «Un velero llamado libertad», «Quisiera decir tu nombre», «Celos de mi guitarra» o su emblemática «Y cómo es él», en medio de una veintena de piezas entre las que sólo hubo una novedad, «Por si las musas». Y, como en cada visita, volvió a enloquecer a sus incondicionales, mal que les pese a quienes se irritan con su modo simplón de cantarle al amor.
Dejá tu comentario