7 de junio 2001 - 00:00
Ambiciosa edición de la Bienal de Venecia
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Argentinos
En la reunión de prensa convocada en el Palacio San Martín, la encargada de Asuntos Culturales, Teresa de Anchorena, anunció oficialmente el envío argentino, cuya curaduría estuvo a cargo de Irma Arestizábal. Se trata de «La pileta» de Leandro Erlich (1973), artista que vive y trabaja en Nueva York y cuya maqueta mostró en el año 2000 en Ruth Benzacar. Al entrar en lo que desde afuera parece un cubo blanco, se tiene la sensación de estar en el fondo de una típica piscina pintada de azul. Es un mundo ilusorio, acuático, de solamente una capa de agua suspendida sobre un armazón de plexiglás.
Desestabilizadora, seductora, ambigua sensación de caminar debajo del agua, elemento que también utilizó Erlich cuando mostró su instalación «Lluvia» en la Bienal del Whitney, así como la nieve en «Turismo», en la última Bienal de La Habana. Esta obra ocupará el espacio de la Posta Centrale-Fondaco dei Tedeschi, usado a partir del siglo XII como depósito, albergue y lugar de paso exclusivo para los mercaderes alemanes, situado sobre el lado oeste del Canal Grande, al lado del Puente del Rialto.
En cuanto a Graciela Sacco (1956), vive y trabaja en Rosario. Becaria del Conicet, autora de varias publicaciones sobre la técnica heliográfica, comenzó a exhibir su obra de carácter político-urbano desde 1982 y atrajo la atención internacional desde su participación en la Bienal de San Pablo en 1996. Dinamarca, la Bienal del Mercosur en Porto Alegre, bienales de La Habana 1997/2000, Boston, las ferias de Madrid, Chicago, Basilea, su retrospectiva en el Museo Castagnino de Rosario y su última muestra individual en Diana Lowenstein confirman la importancia de esta artista. «Entre nosotros» es una instalación urbana, perturbadora, compuesta de «ojos», impresos en transparencias, acetato y acrílico que ocupará estratégicamente toda Venecia.
Durante la conferencia de prensa, Teresa de Anchorena mencionó la posibilidad de la compra de un palazzo del siglo XVIII que está en venta por $ 2.000.000, y que serviría como pabellón definitivo para la Argentina. Debe recordarse que nuestro país está presente en Venecia desde hace 100 años, en 1901 con Pío Collivadino y en dos ocasiones fueron premiados Antonio Berni (1962) y Julio Le Parc (1966). Varias empresas privadas han colaborado con la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores para la concreción de la presencia argentina en este importante acontecimiento internacional. La Bienal de Venecia 2001 cierra el 4 de noviembre.



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