«Cabalgando con el diablo» («Ride With The Devil», EE.UU., 2000, habl. en inglés). Dir.: Ang Lee. Int.: Tobey Maguire, Skeet Ulrich, Jeffrey Wright, Jewel, James Caviezel, Jonathan Rhys Meyers.
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El fenómeno más extraordinario -por raro y positivo-de Hollywood de lo que va de este año fue el enorme éxito de taquilla de una historia de magia, amor y artes marciales traducida al público occidental por la mirada de Ang Lee. Curiosamente, el público norteamericano pudo aceptar « El tigre y el dragón», un film de kung fu y ninjas voladores filmado por el realizador de « Sensatez y sentimientos», pero un año antes no pudo asimilar un western dirigido por el mismo cineasta.
Este western, «Cabalgando con el diablo», nos llega después de « El tigre y el dragón», algo bastante lógico si tenemos en cuenta que, muy probablemente, sin el éxito de la última película de Lee, su anteúltimo trabajo habría cabalgado directamente hasta los videoclubes.
Sin ser un film parejo ni muy pulido, «Cabalgando con el diablo» demuestra una intención deliberada por escapar de la cómoda prisión estilística en la que podría haberse encerrado Lee luego de «Sensatez...». Un western sureño con pasiones desatadas en medio de la Guerra de Secesión podría haber derivado en otro elegante film de época con Emma Thompson, casas victorianas, incendios majestuosos y todo lo que viene con el recuerdo de « Lo que el viento se llevó».
Pero aquí hay barro, decorados simples, gangrenas y amputaciones. Los amores son problemáticos, pero, en realidad, bastante fríos, ya que todos los personajes deambulan por ese mundo violento muchas veces sin hacer más que dejarse llevar por las situaciones que les plantea la suerte.
Los protagonistas son miembros de una banda de guerrilleros sureños. Algunos son arrastrados por sus instintos violentos hasta el punto de que finalmente no son otra cosa que psicópatas con una excusa para expresar su sadismo. Otros tratan de buscar un equilibrio, por ejemplo, negarse a asesinar civiles durante la masacre de Quantrill.
Este episodio aparecía históricamente muy distorsionado en el western clásico «Santa Fe Trial», con Errol Flynn y Ronald Reagan, y en varios aspectos se podría decir que «Cabalgando con el diablo» luce como una versión revisionista de la vieja película de Michael Curtiz.
En todo caso, Tobey Maguire, Jewel o Jeffrey Wright no se parecen a los héroes de ningún viejo western. Lástima que esta originalidad general a veces es un poco forzada, igual que un desenlace que, si bien es inobjetable desde un punto de vista teórico, en la práctica tiene demasiado sabor a nada. A esto hay que sumarle otros puntos flojos, como una duración excesiva y varias escenas sin mucho ritmo, pero de todos modos, el resultado sigue siendo interesante y merece verse.
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