18 de diciembre 2002 - 00:00

Avatares de la TV

•Siguen forzando cambios en «Gran Hermano» para que el programa pueda tener algo más de interés. Ahora hicieron un intercambio cultural y mandaron un participante nacional a la casa española y viceversa. Cuando el argentino desayunaba por primera vez en la casa española y pidió «ocho cucharadas de azúcar», fue víctima de una broma. Se atragantó con el café pues le habían ofrecido sal. La estupidez de los concursantes de «Gran hermano» no tiene fronteras. Eso sí: ahora los abonados de DirecTV tienen la posibilidad interactiva de entrar con el control remoto a la casa, dejar opiniones y ver las biografías de los participantes. Es un beneficio de la técnica que jamás habrían soñado los pioneros de la radiodifusión.

¿Qué pensarán de los chascarrillos de Juan Castro quienes se quejan de la «homofobia» de algunos conductores de TV (los de «Televisión registrada», por caso)? A propósito de la ley que permite la unión civil para los homosexuales, Castro abundó en los gestos amanerados típicos de los «discriminadores» para decirle presumiblemente a su pareja mirando a cámara: «Mi amor, escuchá esto... a ver si ahora ya nos podemos casar de blanco», con lo cual demostró, además, un total desconocimiento de los alcances de la ley en cuestión. En el mismo programa, el conductor festejó «la forma en que agarró la banana» Guillermo Francella en una nota, y cuando se habló del PT brasileño, bromeó: «¿Hacer un PT? Ronnie (Arias) y yo sabemos de esas cosas». Si un Raúl Portal, por caso, hubiera hecho estos mismos chistes, ya lo habrían mandado a la hoguera.

• Se quejó Mario Pergolini durante todo el año por el estilo demagógico que le achaca a Marcelo Tinelli pero, en el último programa de 2002, no logró diferenciarse del rival que critica. Claro, para dejar en claro que se encuentra en las antípodas de Tinelli y que su humor no es «grasa» sino «inteligente», Pergolini intelectualizó su discurso final con una cita. «El argentino prefiere pasar por inmoral que por zonzo», dijo Pergolini que dijo Borges, empleando una expresión más jauretchiana que borgiana. «Creo que eso es lo que nos está pasando, nos tenemos que hacer cargo de ese ser nacional y ver si salimos adelante sin dejar que una chica fallezca porque nadie donó sus órganos». También auguró por un buen 2003, donde ya se aseguró aire televisivo en la misma pantalla.

Parece que volvieron los tiempos de disputa por las estrellas televisivas, razón por la cual Susana Giménez sigue coqueteando con «Canal 9» (pese a que esté asegurada su vuelta a Telefé pero aún no firmó contrato) y Tinelli selló ayer su compromiso con esa emisora, como hacía años no acostumbraba. Cuando se celebró el acto, profusamente gacetilleado en todos los medios, Tinelli dijo: «La verdad que es la primera vez en muchos años que se firma un contrato con tanta anticipación. Vamos a volver con Videomatch pero tenemos que ver en qué formato y de qué manera». Ante la partida de algunos pesos pesados de su staff de celebrantes, no le quedó más opción que buscar caras nuevas.Ya era hora. Los nuevos «cómicos» fueron seleccionados del reiterativo show de chistes que se vio durante la segunda mitad de año en «Videomatch» y de otro casting que realizarán en enero.

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