24 de febrero 2022 - 00:00

Bello tratamiento de una leyenda rural

En verdad, lo que vemos es una centolla, pero no le hace. Además, si dijéramos “La leyenda de la reina centolla” sonaría como la reina batata. Lo importante es el sentido que la leyenda sugiere: una frágil y extraña criatura puede señalar, con paso incierto, el lugar también extraño donde se oculta un tesoro. Ese lugar está en medio de un paisaje árido, desconocido y envuelto en peligros. Los peores peligros vienen del alma humana.

Todo esto se advierte en la segunda parte de una historia que viejos cazadores cuentan junto al fuego. Como en el documental ítalo-argentino “Il solengo”, allí cada quien da su versión acerca de un vecino poco sociable. Rigo de Righi y Matteo Zoppis hicieron ese registro, y ahora, con parecido esquema inicial, hacen esta ficción, también ítalo-argentina, ambientada a fines del S. XIX. Esta vez el vecino, borracho, insociable, resentido, tolerado solo porque es el hijo del médico del pueblo, tiene amores con la prometida de alguien con dinero y título nobiliario. Hay más de una desgracia, y el fulano huye con rumbo desconocido. Hasta ahí lo que saben los lugareños. El resto es leyenda, una leyenda que lo imagina en el fin del mundo, con otro nombre y hábitos que no le corresponden, buscando un tesoro en compañía de otros desagradables. La aventura puede llevarlo a la redención, o hundirlo para siempre, sin que nadie lo sepa ni a nadie le importe, salvo a los viejos cazadores que cuentan historias junto al fuego.

Para su exposición, los autores abrevan en las cantastorie del Lazio y de Viterbo, en los retratos de tipos torturados y los paisajes inhóspitos e hipnóticos de las ficciones de Werner Herzog, también en los ilustradores del S. XIX, y en algunos westerns-spaghetti de los 70 con locaciones baldías y perfiles lombrosianos, pero sin caballos. Y aplican todo esto en el verde pueblito de Vejano, el castillo vecino conocido como La Rocca Santacroce, y luego en el Cabo Ladrillero, la Laguna Turquesa (no confundir con la Laguna Esmeralda) y otros lugares fascinantes de Tierra del Fuego. El resultado es algo irregular pero interesante, bastante fuera de lo común, y cabe destacarlo. Colaboran para ello la fotografía de Simone D’Arcangelo, el trabajo musical de Vittorio Giampietro y la figura de Gabrielle Silli, el protagonista, que no es actor pero merece serlo (es artista plástico).

P.S.

“La leyenda del rey cangrejo” (Re Granchio, Italia.-Argentina 2021). Dir.: A. Rigo de Righi y M. Zoppis. Int.: G. Silli, M.A Lungu, D. Levy, M. Arce.

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