Donde estaba ese penal, hoy existe una plaza enorme, con placas recordatorias en dos de sus esquinas. Donde estaba el basural, ahora hay un parquecito de juegos infantiles. La suerte de aquellos pobres infelices fue conocida sólo gracias a gente como
El trabajo es breve, y deja afuera un viaje a Lobos, una entrevista con
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