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28 de agosto 2007 - 00:00

Celebran influencia de Paul Cézanne en el arte contemporáneo

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«Naturaleza muerta con duraznos y peras» (1890-1895), de Paul Cézanne (detalle). Hace un siglo, su muestra en el Salón de Otoño en París modificó el arte futuro.
Se cumple el centenario del Salón de Otoño de París que en 1907 presentó la histórica retrospectiva de Paul Cézanne. Esa exposición fue un acontecimiento decisivo en la influencia que el pintor ejerció en las siguientes generaciones de artistas del siglo XX. Entre otros grandes creadores, reconocieron al «maestro de Aix-en-Provence» Pablo Picasso, Amedeo Modigliani y Henri Matisse, quien afirmó «Cézanne era mi único maestro. No creáis que me limité a mirar sus cuadros. Pasé años estudiándolos. Cézanne era como un padre para todos nosotros».

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Por su parte, el entonces joven poeta Rainer María Rilke cuando fue a París en el otoño de 1907, conoció la obra de Cézanne en el Salón de Otoño. Dejó testimonio de la fascinación que sintió por esas pinturas en las cartas que escribió en octubre de ese mismo año a su esposa Clara. Cuatro años más tarde, en 1911, se afianza el reconocimiento internacional cuando ingresaron al Museo del Louvre sus obras «La casa del ahorcado», «Jugadores de cartas» y «Florero azul».

Paul Cézanne (1839-1906), hijo de un banquero en Aix-en-Provence, deseó siempre dedicarse a la pintura, a pesar de la desaprobación paterna por no tratarse de un «trabajo serio». Después de cursar durante varios años clases de dibujo y de matricularse en Derecho, en los años 70 Cézanne viajó varias veces a París. Allí conoció y admiró la obra de artistas como Tintoretto, Rubens y Delacroix. Se vinculó con los pintores impresionistas y participó con ellos en la primera exposición del 15 de abril de 1874 en el estudio del fotógrafo Nadar.

Distanciado del grupo, en 1886, Cézanne volvió a Aix-en-Provence y en la pintura de esos paisajes comenzó a desarrollar sus innovaciones. Fue la época decisiva de su carrera en la que pintó naturalezas muertas, pequeño burgueses y campesinos provenzales. Abandonó el punto de fuga de la perspectiva clásica; condensó sus objetos en superficies de mayor tamaño; utilizó colores uniformes y yuxtapuso superficies más oscuras con otras más claras.

  • Representación

  • El año pasado al conmemorarse el centenario de su muerte en la National Gallery of Art de Washington, se expuso «Cézanne in Provence», que presentó un recorrido por los lugares vinculados a su producción artística caracterizada por su propuesta de no reproducir sino representar la naturaleza. Este año la exposición «Cézanne en Florencia» es, a la vez, un homenaje al centenario del artista y a la visión de los coleccionistas norteamericanos Egisto Paolo Fabbri y Charles Alexander Loeser, que a fines de siglo XIX y comienzos del XX atesoraron alrededor de cincuenta obras de Cézanne.

    La importancia de la muestra también radica en el hecho de que reunió pinturas de ambas colecciones que, antes de dispersarse durante el período de las dos guerras mundiales, promovieron el reconocimiento internacional de Cézanne. Se exponen varios autorretratos y naturalezas muertas. Entre otras obras se destacan «Madame Cézanne en sillón rojo» (1877), retrato de Hortensia Fiquet, esposa del artista, cuya representación marcó una fuerte ruptura con el retrato del siglo XIX.

    En su búsqueda de síntesis entre lo universal y lo único, aunque sus modelos están pintados como si fueran naturalezas muertas, los retratados mantienen su singularidad. «La naturaleza siempre es la misma, pero de su apariencia visible no hay nada que permanezca. Nuestro arte tiene que procurarle la dignidad de lo perdurable.», sostuvo según recuerda en sus conversaciones con Joachim Gasquet.

    «Bañistas» (1875-76), considerada la primera de sus composiciones en este tema del que Cézanne realizó una serie de obras, como «Cinco bañistas» (1880), también expuesta, se reconoce la experimentación del artista en este género. «Casa sobre el Marne» (1888-1890) una obra que Loeser donó al presidente de los Estados Unidos y sus sucesores para la Casa Blanca. «Cena en casa de Simone», una copia que realizó en su juventud de la obra homónima de Paolo Veronese, cuando pasaba días en el Museo del Louvre estudiando y reproduciendo obras maestras del Cinquecento italiano.

    «Mont Sainte-Victoire, vista-desde Les Lauves» (1904-1906), es un paisaje sobre el que el artista había afirmado «¡Qué sed imperiosa de luz solar! Y qué melancolía al atardecer cuando toda esa pesadez se posa sobre ella. Estos bloques eran fuego. El fuego todavía se encuentra en ellos. La sombra, el día parece retroceder con respeto, parece temerles... cuando pasen grandes nubes te darás cuenta de que sus sombras tiemblan en los peñascos como si se abrasaran, como si al mismo tiempo fueran engullidas por una boca ardiente».

    Numerosas manchas cromáticas yuxtapuestas configuran el paisaje sin exactitud naturalista pero pleno de vitalidad. Fascinado por esa montaña cerca de Aix-en-Provence y sus alrededores, la representó en dibujos, acuarelas y óleos. «La intensa sensación de la naturaleza es la base necesaria de cualquier concepción del arte, y en ella se basa la grandeza y la belleza de la obra futura. El conocimiento de esos medios de expresar nuestra emoción no es menos esencial, y sólo se puede adquirir tras una larga experiencia», señaló el artista.

  • Esencia

    El filósofo francés Claude Merleau-Ponty, que consideró la emoción artística por excelencia como un sentido de extrañamiento por la existencia misma, encontró en Cézanne el paradigma de lo esencial del arte. La muestra también incluye telas de otros artistas, entre ellos Camille Pissarro, Vincent Van Gogh, Henri Matisse, John Singer Sargent, Mary Cassatt, artistas europeos y norteamericanos con los cuales Fabbri -también pintor-, estuvo vinculado. La exposición en Florencia realizada por la Fondazione Strozzi fue un proyecto del Ente Cassa di Risparmi di Firenze y estuvo a cargo de Francesca Bardazzi, experta en el coleccionismo de Cézanne en Italia, y Carlo Sisi, director en el Palazzo Pitti de la Galleria d'Arte Moderna.
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