ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

23 de septiembre 2021 - 00:00

Valiosa evocación de un médico y docente abatido por la violencia

ver más
el olvido que seremos. Javier Cámara interpreta a Héctor Abad Gómez en el nuevo film del español Fernando Trueba.

Aunque habla de asuntos aparentemente lejanos, ocurridos en los tormentosos años de bandas armadas e ideologizadas colombianas, este film, así como el libro en que se basa, y la persona de quien hablan, tienen trascendencia universal. La persona era el doctor Héctor Abad Gómez, médico y docente que dedicó casi toda su vida al impulso de la salud pública en su país. Alentó campañas de vacunación y alcantarillado, fundó escuelas sanitarias en Antioquía y también en Filipinas, cuando debió alejarse un tiempo, amenazado por quienes malinterpretaban sus buenas intenciones y sus reclamos contra la creciente violencia de militares, paramilitares, narcotraficantes, guerrilleros e izquierdistas. Militante del Partido Liberal, lo mataron a tiros dos muchachos desde una moto, y nunca se supo bien quiénes eran, ni quién los mandaba.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Años más tarde su hijo escribió unas memorias de infancia, recordando no sólo al hombre público, sino al padre cordial, divertido y ecuménico, médico de pobres, ateo capaz de llevarse muy bien con los religiosos y profesor dedicado a sembrar dudas en vez de imponer sentencias. Sobre esa relación familiar, su nieta Daniela Abad hizo un documental nostálgico, “Carta a una sombra”, y el español Fernando Trueba dirigió el biopic que ahora vemos, y que lleva el mismo título que el libro: “El olvido que seremos”, tomado de un poema borgiano. En colores levemente lavados, como fotos viejas, para los recuerdos de infancia, y en blanco y negro bien marcados para la crónica de los años bravos, se trata de un film risueño cuando corresponde, dramático -de un dramatismo algo básico- en otras partes, con elogiable ambientación, elenco adecuado y protagonistas relevantes: el niño Nicolás Reyes Cano y otro español, el siempre bueno Javier Cámara, convincente en la figura, la calidez y energía de su personaje, y la entonación propia de Medellin, que hizo suya. Valen la pena estos trabajos de recordación. Y suenan como un triste alerta los versos finales del poema de Borges, que se recitan cerca del desenlace: “Bajo el indiferente azul del cielo/ esta meditación es un consuelo”.

P. S.

“El olvido que seremos” (Colombia-Italia, 2020). Dir.: F. Trueba. Int.: J. Cámara, J.P. Urrego, N. Reyes (Netflix).

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias