29 de septiembre 2004 - 00:00

Con el ángel de la música de Nino Rota

«I due timidi», ópera de N. Rota, con G. Oddone, S. Stelman, A. Mastrángelo, M. Bugallo,A. Malvino, G. Centeno, G. Renaud, V. Mautner, I. Amerio, J. Barrile, L. Estévez y C. Sanpedro. Régie: M. Camarano. Esc.: Botazzini y Dartiguepeyrou. Ilum.: H. Pantano. Dir. Orq.: L. Amadio (Teatro Colón, 26/9. Repite: 29/9.)

Desde «Il capello di paglia di Firenze», que vimos dos décadas atrás, no se montaba una ópera de Nino Rota en el Colón. Mundialmente famoso por su música para las películas de Federico Fellini, Luchino Visconti y la saga «El Padrino» de Francis Coppola, entre otras, el compositor incidental también dejó muy buena música de conciertos y para la escena lírica, como se comprueba una vez más con esta producción que se acaba de estrenar por el elenco de la Opera de Cámara del Colón.

La música de Nino Rota está muy por encima del asunto de esta ópera, que fue creada para ser transmitida por radio y con un narrador -cantante, al que encontramos en su banco de zapatero-casi un recuerdo de Hans Sachs en «Los maestros cantores de Nüremberg», que se aprovecha bien para que Juan Barrile luzca voz potente y buena actuación.

Los tímidos enamorados ni llegan a hablarse, y los intentos de acercamiento se frustran dramáticamente para terminar ligando sus vidas con personajes insólitos, ella con el médico que atiende sus desmayos, y él con la dueña de la pensión. Muy bien jugados estos delicados papeles por Graciela Oddone y Gabriel Centeno, que llegan a conmover cuando se los ve tremendamente bloqueados.

La régie de Mario Camarano recuerda al cine de Vittorio de Sica y la directora Ligia Amadio resalta la belleza de la partitura en los interludios y equilibra con maestría las partes cantadas. Es un espectáculo intenso que se resuelve en 50 minutos muy bien empleados.

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