El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Como otra muestra de buena voluntad, se anuncia también un encuentro de empresarios europeos de cine, con sus pares de México y el Mercosur, auspiciado por el programa Al-Invest. También se mantienen el premio en efectivo de la Agencia Italia Cinema para películas argentinas (sección competitiva Lo nuevo de lo nuevo), y los 10.000 dólares de las fundaciones Antorchas, Hubert Bals y Gotemburg para los ganadores de un seminario de presentación de proyectos latinoamericanos.
Por su parte, el gobierno porteño muestra su buena voluntad, empezando a pagar al personal técnico del festival anterior, es decir, se pone al día con apenas un año de atraso (pero sin indexación, y no a todos). Son cosas de la administración pública. Por ejemplo, mientras empieza este encuentro, Economía de la Nación le sigue debiendo al INCAA buena parte de lo prometido para el festival marplatense que se hizo el pasado marzo. Y como paga con cuentagotas, en los pasillos del INCAA se acumulan películas que ya debían haberse devuelto hace rato a sus respectivos países.
Al respecto, algunas obras de
Se impone el ahorro. Si el presupuesto del Bafici 2001 fue de 1.300.000 pesos, para la friolera, excesiva, de 210 películas y 180 visitantes extranjeros, el gasto de este año se calcula en aproximadamente la mitad, para poco más de cien películas y unos 60 visitantes, cuyos nombres van trascendiendo con suma cautela. En la inauguración de esta noche, solo brillarán los argentinos
Dejá tu comentario